La dificultad y especialización que requiere el trabajo del carrocero explica que las marcas fabricantes de las grandes cabezas tractoras no se dediquen también de forma general a fabricar los carrozados para sus propios vehículos.Todas ellas confían en el trabajo de empresas dedicadas específicamente a la labor de carrozar, aunque también en este campo, la heterogeneidad es lo que mejor define la oferta del mercado, desde grandes grupos con producción propia y sistemas de montaje a la altura de un fabricante de automóviles a pequeñas empresas con una elaboración casi artesanal, a la medida concreta y única de cada usuario.En total, existen cerca de 700 carroceros en España. Desde grandes flotistas hasta la pequeña y mediana empresa de transporte, pasando por todos los fabricantes de vehículos industriales, confían en ellas para que den una solución a sus necesidades. Al número de fabricantes hay que sumar el variopinto catálogo de productos que se ofrecen. A grandes rasgos, se podrían establecer dos grupos de carrozados, los remolques y los semi-remolques. Este segundo grupo es el que corresponde a los ingenios que encontramos enganchados a los camiones que circulan por las carreteras europeas. Los semi-remolques más habituales son los frigoríficos, cisternas, hormigoneras, bañeras, cajas, plataformas para contenedores, jaulas, y portavehículos, así como los que incorporan volquetes, bañeras o cualquier elemento utilizado en la construcción y la obra pública.EmpresasEntre las empresas especializadas en la elaboración de semi-remolques hay dos que destacan por volumen de fabricación y ventas, Leciñena y Lecitrailer, ubicadas las dos en Zaragoza. Leciñena fabrica plataformas, semi-remolques, chasis basculantes, bañeras para obra, portacontenedores, remolques con volquete, cisternas y todo tipo de carrocerías a medida. Fuentes de la empresa, que tiene más de 40 años de trayectoria, destacan de su actividad el proceso que siguen en la fabricación de los chasis para sus plataformas, que comienza por la construcción de los largueros, elaborados con acero de alto límite elástico de forma automática con la más moderna tecnología de corte, ensamblado y soldadura.El resto de la estructura del chasis está compuesta por diferentes elementos fabricados con el mismo principio para posteriormente unirlos entre sí y a los largueros mediante ensambladores que permiten posicionar el chasis de forma idónea para el proceso de soldadura. A partir de este chasis, se montan las soluciones adecuadas para cada tipo de transporte.LeciTrailer inicia su actividad en el sector de la fabricación del semi-remolque en el mes de enero del año 1990. En ese año contaba con 65 empleados y una facturación de 23 millones de euros. A partir de entonces, la trayectoria de la firma ha sido ascendente, contando en el año 2004 con 130 millones en facturación, 5.280 unidades vendidas (3.341 en España) y 250 empleados en plantilla apoyados por otros 100 subcontratados.DiversidadCarrocerías César representa el estado intermedio entre los grandes productores nacionales e incluso internacionales, que también se han hecho un hueco en el mercado español, y los pequeños negocios carroceros. El gerente de la firma, César Gallo, destaca su capacidad para atender tanto al transportista privado como a los grandes flotistas, en sus necesidades de montaje de carrocerías basculantes y fijas, contenedores, cilindros hidráulicos, la instalación de grúas y equipos porta-contenedores en vehículos industriales, o la instalación de equipos hidráulicos en cabezas tractoras. Otro de los clientes de esta empresa son las grandes empresas de obras públicas y las constructoras.Gallo explica el proceso que se sigue a la hora de contar con un carrocero. Son los fabricantes de vehículos los que confían en nosotros a la hora de configurar un camión antes de entregarlo al cliente, asegura, las grandes empresas de transporte, los flotistas, compran a la marca que sea las unidades que necesitan para su flota y éstas depositan los vehículos en los carroceros para acoplar los remolques o semi-remolques a las cabezas tractoras, realizar las instalaciones hidráulicas o lo que sea necesario.El alto grado de especialización de algunas empresas da a entender la diversidad de la industria carrocera. Es el caso de Carrocerías Henales, una empresa de Ciudad Real que realiza trabajos específicos para vehículos adaptados a la venta de zapatos, ropa y alimentación. Desde su departamento comercial nos aseguran que son un ejemplo del mantenimiento de la artesanía en la industria, sobre todo cuando elaboramos vehículos especiales para la venta ambulante. La lista de clientes de Henales va desde empresas cárnicas a pescaderos, fruteros, vendedores ambulantes, mataderos o congelados a domicilio.Soluciones a medidaLa importante industria hortofrutícola española provoca que uno de los trabajos carrozados más demandados sea el de los semi-remolques frigoríficos. Maera Frigicoll se dedica a la venta, mantenimiento y reparación de equipos de frío para transporte de mercancías perecederas para vehículos trailer, camiones y accionados. El equipo humano de Maera Frigicoll lo componen 48 personas distribuidas en diferentes departamentos, finanzas y administración, marketing, recursos humanos, comercial, calidad y por último talleres y recambiosComo consecuencia de la actividad comercial de venta de unidades frigoríficas completas nuevas, entran a cambio vehículos y equipos de frío de ocasión. Según señala José Antonio Santos, director de marketing de la empresa, los talleres son los que intervienen en el acondicionamiento y mejora de los vehículos de ocasión, divididos en el taller de frío y el taller de pintura y reparación de carrocerías. Todos los procesos de adquisición y venta de unidades frigoríficas usadas se diseñan bajo normas internas de calidad, apunta Santos, nuestro stock de vehículos de ocasión principalmente está compuesto de unidades frigoríficas tipo trailer pero además disponemos de unidades tipo lona, frigolonas, frigoríficos multitemperatura (muy específico para grandes superficies) y frigoríficos de carne colgada. Son vehículos de a partir de dos años de antigüedad procedentes de grandes empresas de transporte con una necesidad constante de renovación. Según Santos, los clientes que nos compran abarcan todo tipo de empresas o autónomos que dependiendo de sus necesidades o situaciones específicas nos solicitan este tipo de vehículos. Al margen de los carroceros propiamente dichos hay un sector estrechamente vinculado con éstos y con el vehículo industrial. Esta faceta la representa, por ejemplo, Mycsa Mulder, dedicada a la distribución de grúas industriales y plataformas elevadoras sobre camión. Enrique Rodríguez, responsable de marketing de la firma, explica esta vinculación, pues nuestras grúas articuladas Palfinger o las plataformas elevadoras Zepro son accesorios que hay que unir a un chasis-cabina. Nosotros damos uso a los vehículos, por tanto nuestro día a día es el intercambio de información con los fabricantes para poder obtener los mejores productos para el cliente. Entre estos clientes se encuentran empresas que utilizan sus camiones para el transporte de su mercancía propia, transportistas autónomos que realizan servicios para empresas o los grandes alquiladores de grúas o y transporte; es un mercado muy atomizado con una gran repetición y rotación de clientes.Dentro de su línea de servicio Mycsa decidió construir un gran centro de Logística en donde poder concentrar toda su maquinaria, con zona para las grúas y almacén para todo tipo de accesorios. También habilitó un taller especializado para grúas de alto tonelaje. En total, 16.000 metros cuadrados de instalaciones. Como empresa de accesorios, Mycsa tiene muy en cuenta a los carroceros. Tal como apunta Enrique Rodríguez, el carrocero es el final de la cadena; son los encargados de realizar el montaje de nuestros equipos en los chasis-cabina, y cada día con las nuevas legislaciones están cobrando mayor importancia y está saliendo a la luz la importancia de su trabajo y su profesionalidad.