Sucedió hace 150 años. El 18 de julio de 1860 tendría lugar un eclipse total de sol, visible en una determinada franja del norte de España. El astrónomo inglés Warren De La Rue examinaba un mapa a gran escala elaborado para la ocasión por Charles Vignoles, ingeniero-jefe de las obras del ferrocarril Bilbao-Miranda de Ebro-Tudela. Tras desechar la opción de Santander como destino de su expedición científica, De la Rue eligió cielos más despejados: Miranda de Ebro, en Burgos.Mejor Rivabellosa, le corrigió Vignoles, señalando una pequeña localidad alavesa situada a apenas una milla de Miranda. De la Rue se puso al frente de una expedición que partió de Plymouth el 7 de julio en el buque Himalaya y llegó dos días después al Puerto de Bilbao. Rivabellosa distaba 70 millas del puerto, sólo accesible a través de un difícil paso para el transporte de mercancías, escribe De la Rue en The total solar eclipse (Londres, 1862). El personal y las dos toneladas del equipamiento viajaron en diligencia.Aún no había tren, a pesar de que los planes para conectar los puertos del norte con el interior databan de 1856, cuando Calixto Santa Cruz proyectó una línea Bilbao-Miranda de Ebro. La Madrid-Irún ya era operativa y en 1857 la burguesía bilbaína, apremiada porque Santander ya construía una línea con Burgos, constituyó una sociedad para promover el trazado Bilbao-Miranda de Ebro-Tudela, que se inauguró en 1863. De la Rue llegó a Rivabellosa y montó su estación en la mejor zona, un terreno llano, duro y seco, junto a la carretera. Una ubicación que, según De la Rue, coincidiría con la que hoy ocupa la plataforma logística Arasur.Han pasado 150 años y la historia vuelve a hacerle un guiño a Rivabellosa, esta vez cargado de sarcasmo. Rivabellosa vive un segundo eclipse; un apagón logístico que compromete el futuro de Arasur. Llamada a ser la gran plataforma de Euskadi, la decisión de la AP de Bilbao de construir una terminal logística ferroportuaria (TELOF) en Pancorbo (Burgos) oscurece su porvenir al tiempo que surte de munición electoral a determinada clase política que no vacila en abrazar causas fronterizas.El PP de Álava ha pedido el cese del presidente de la APB, José Ramón de la Fuente, a quien censura haber alabado públicamente las excelencias de Pancorbo y destapado las carencias de Arasur, Álava y por extensión, Euskadi, para acoger dicha terminal. La respuesta de la comunidad portuaria y empresarial bilbaína ha sido rápida y unánime en defensa de la opción elegida por la APB. Yo diría que hasta inusitada.Con unas elecciones locales en ciernes, la logística amenaza con subirse al carro del debate político en clave demagógica, al más puro estilo del Villarriba y Villabajo berlanguiano. Bien mirado, dicho debate podría arrojar luz sobre ciertas interrogantes: ¿Cambiará ahora el planteamiento inicial del nodo logístico de Júndiz? ¿Hubiera sido Pancorbo la mejor opción sin las ayudas del Plan Reindus? ¿Cuestionará Arasur su presencia en UniportBilbao? ¿Existen en Pancorbo más intereses que los logísticos?El sol asoma entre las cumbres del desfiladero de Pancorbo mientras a sólo 18 kilómetros, en Rivabellosa, cae la noche. Y esta vez el eclipse puede ser largo, muy largo.