Juegos de barcos

JAIME PINEDO Bilbao

“Hoy las ciencias adelantan, que es una barbaridad”, le decía Don Sebastián a Don Hilarión. “¡Es una  brutalidad!”, le  respondía éste. “¡Es una bestialidad! ¡Es una bestialidad!”, insistía Don Sebastián. No hace falta recurrir a esta escena de la zarzuela “La verbena de la Paloma” para caer en la cuenta de que, efectivamente, las ciencias, el mundo, avanzan a velocidad de vértigo. Tanto en 1894 como ahora.

| 10 septiembre 2019 - Actualizado a las 05:20h
Estaba yo el pasado sábado a mediodía en la playa, desparramado en la hamaca a punto de perder la consciencia, cuando en un impulso repentino me incorporé, poniendo mi mano derecha a modo de visera, para otear el horizonte marino en busca de barcos con los que   revivir mi infancia en aquella misma playa,  junto a aquella misma roca, al socaire del viento “barrendero” del nordeste.Por aquel entonces, mi padre, con el sombrero de paja Panamá proyectando sombra sobre sus ojos, me diría:...

Para seguir leyendo hazte premium

Escoja el modelo más adecuado

¿Ya tiene una cuenta? Inicie sesión