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La garantía en los servicios mínimos lleva a las estibadoras a contratar de nuevo a los eventuales

La reunión que mantuvieron ayer sindicatos y empresas de Bilboestiba CPE en el marco de las conversaciones abiertas para atajar el conflicto que desde el 9 de octubre mantiene a la estiba en huelga, sirvió para desbloquear uno de los puntos de fricción entre las partes, como es el del cumplimiento de los servicios mínimos y el papel del centenar de estibadores eventuales de Randstad. Así, las empresas adoptaron el compromiso de volver a contratar desde hoy a estos eventuales, mientras los sindicatos garantizaron el cumplimiento íntegro y efectivo de los servicios mínimos, así como desarrollar un ritmo normal de trabajo durante los diferentes turnos.

  • Última actualización
    28 octubre 2020 19:22

El conflicto de la estiba en el Puerto de Bilbao alcanza hoy 21 días, convertido ya, al igual que las grandes rondas ciclistas de tres semanas, en una “vuelta” de tuerca, en un “tour” de force sin podio ni medallas, sin paseo triunfal ni ganador, con los contendientes al borde del agotamiento en una carrera cuya meta aún se adivina lejana, por mucho que las empresas usuarias y clientes del puerto, y sus trabajadores, espectadores y víctimas involuntarias de este conflicto, sigan reclamando insistentemente su final.

Con una actividad portuaria fuertemente condicionada por los paros del 50% de la jornada laboral en cada turno, que en la práctica conllevan una reducción mucho mayor, los efectos de la huelga continúan minando la paciencia del tejido empresarial y laboral que depende del enclave vizcaíno, mientras los sindicatos se aferran a su derecho a la huelga como medio de presión ante las empresas, sin considerar de momento ni la tregua ni la desconvocatoria, como sí hicieron el pasado agosto.

 

Pacto de “no agresión”

Mientras van consumiéndose las jornadas que conducen al 9 de noviembre, fecha en la que caduca el actual calendario de paros, sindicatos y empresas han dado al menos un paso adelante con la  creación de una mesa de negociación que ayer mantuvo su segunda cita en dos días. 

Tanto en la primera, en la tarde del martes, como en la de ayer por la mañana, según pudo saber Diario del Puerto las cuestiones tratadas por las partes se referían a las condiciones necesarias para  favorecer un clima de huelga “normalizado”, en el que los sindicatos pudieran ejercer su derecho a la huelga, según las condiciones estipuladas en el preaviso, y las empresas, por su parte, obtuvieran de éstos la garantía del cumplimiento de los servicios mínimos fijados por la Delegación del Gobierno y de las operativas correspondientes a cada turno, sin el “sabotaje premeditado” de  las mismas o la interferencia de los piquetes con sus “amenazas y coacciones al resto de trabajadores”, según denunciaron días atrás las empresas.

En este marco de negociación, y a instancias de los sindicatos, las empresas mostraron su disposición a volver a contratar desde hoy al centenar de estibadores eventuales de Randstad, de los que prescindió por entender que sabotearon los  servicios mínimos. Como contrapartida, habrían solicitado también abrir las tareas complementarias a los trabajadores de Adecco, si bien el de las tareas complementarias  es uno de los puntos de mayor desencuentro entre las partes y se trata de una actividad de difícil cesión por parte de los sindicatos de estibadores.

 

Problemas de fondo

Mientras el comité de empresa y Bilboestiba CPE continúan avanzando en la definición de un entorno lo más libre de tensión que se puede esperar en un conflicto como la huelga de la estiba en el Puerto de Bilbao, los asuntos de que han llevado a los sindicatos a movilizarse siguen sin ser abordados, tales como la garantía de empleo, incremento de plantilla, conversión de temporales en fijos, descansos y jornadas, etc.

Con el V Acuerdo Marco a la espera del informe que la CNMC emitirá en breve, estas reivindicaciones siguen sin respuesta, con empresas y sindicatos muy alejados en sus posiciones fundamentales y con urgencias bien distintas. En todo caso, cualquier acuerdo alcanzado deberá ser acorde a ley, en la que las empresas fundamentan su estrategia.

Entretanto, el viernes por la mañana está fijada una nueva reunión en la que se abordarán propuestas concretas destinadas a desbloquear el conflicto, entre las que figura la oferta hecha por las empresas el pasado 24 de septiembre y que entre sus puntos incluye la realización de 250 turnos anuales obligatorios; la regulación del descanso semanal; la reducción del salario del Grupo 1, o un plan contra el absentismo por la vía de la unificación de los pluses. 

Mañana está fijada una nueva reunión en la que se abordarán propuestas concretas destinadas a desbloquear el conflicto, entre las que figura la oferta hecha por las empresas a los sindicatos el pasado 24 de septiembre

EL DATO

50%Con una actividad portuaria fuertemente condicionada por los paros del 50% de la jornada laboral en cada turno, que en la práctica conllevan una reducción mucho mayor, los efectos de la huelga continúan minando la paciencia del tejido empresarial y laboral que depende del enclave vizcaíno, mientras los sindicatos se aferran a su derecho a la huelga como medio de presión ante las empresas, sin considerar de momento ni la tregua ni la desconvocatoria, como sí hicieron el pasado agosto.

LAB denuncia el “boicot a la huelga”El sindicato  LAB, que cuenta con 1 de los 13 delegados del comité de empresas de Bilboestiba CPE, ha denunciado que tanto la Autoridad Portuaria de Bilbao y la Guardia Civil como la Ertzaintza realizaron el pasado domingo “un perímetro de control para el acceso de trabajadores que no son del Puerto de Bilbao ni de la estiba, con el objetivo de sustituir a los trabajadores en huelga para sacar mercancías del puerto, participando de forma activa en colaboración con las empresas estibadoras usurpando un derecho fundamental como es el derecho a la huelga”. LAB considera que estos hechos “son intolerables” y hace directamente responsable de los mismos a Ricardo Barkala, a CEBEK y a las empresas estibadoras.

El sindicato denuncia también “los servicios mínimos abusivos que condenan a los trabajadores a garantizar un 100% en la mayoría de los casos, haciendo muy difícil el normal desarrollo de una legítima herramienta obrera, como es la huelga”. Asimismo, señala como parte de la resolución de este conflicto “la inmediata readmisión de los 100 trabajadores despedidos (en referencia a los eventuales de Randstad) y su incorporación a la plantilla indefinida”.