La campaña navideña toca hoy a su fin con la noche de Reyes, tras volver a poner a prueba, un año más, la resiliencia de las cadenas logísticas. Para un actor global como Amazon, esta campaña no es solo sinónimo de picos de demanda, sino también de planificación avanzada, despliegue tecnológico y coordinación milimétrica de su red de distribución.
madrid. En conversación con Diario del Puerto, Amazon afirma que se prepara para absorber el incremento de pedidos navideños, con especial atención al impacto en la Comunidad de Madrid y a las implicaciones para el sector del transporte y la logística.
La campaña navideña representa uno de los mayores desafíos operativos del año para Amazon. No se trata únicamente de responder a un aumento significativo del volumen de pedidos, sino de hacerlo manteniendo los niveles de servicio, los compromisos de sostenibilidad y la rapidez de entrega que caracterizan a la compañía. “La Navidad es una de las épocas más importantes del año para nosotros y no sería posible sin todas y cada una de las personas que forman parte de la compañía”, señalan. Además, indican que la filosofía de la empresa pasa por una combinación de capital humano y tecnología avanzada como base para absorber los picos de demanda.
La preparación no comienza en diciembre. Desde semanas antes, especialmente a partir de noviembre con el Black Friday, Amazon activa sus mecanismos de refuerzo de capacidad. La planificación se apoya en herramientas de previsión de demanda que permiten anticipar volúmenes de pedidos y adaptar inventarios, turnos y flujos de transporte con antelación suficiente.
Uno de los pilares de la estrategia navideña de Amazon es la capacidad de prever qué productos serán más demandados y dónde se necesitarán. Para ello, la compañía utiliza motores de pronóstico basados en análisis de datos históricos, tendencias de consumo y patrones de compra en tiempo real. “Gracias a tecnología que nos ayuda a predecir la demanda de nuestros clientes, hemos optimizado el inventario y seleccionado los productos que más demandan los clientes para situarlos en zonas de entrega rápida dentro de nuestros almacenes”, explican desde la empresa.
Las zonas de entrega rápida permiten reducir de forma drástica los tiempos de preparación de pedidos. El resultado es una logística más cercana al cliente final y una reducción de los recorridos internos y externos. El ejemplo más ilustrativo lo aporta la propia compañía: este verano, un cliente de Madrid recibió un pedido en apenas 48 minutos, un hito que, según Amazon, habría sido impensable hace una década sin la actual revolución tecnológica.
Refuerzo en personas, turnos y red
Durante la campaña navideña, Amazon incrementa de forma significativa su capacidad operativa. Este refuerzo no se limita a la ampliación de flota o a acuerdos con transportistas, sino que comienza con la contratación de personal temporal en centros logísticos y estaciones de reparto. “Desde los días previos a Black Friday reforzamos nuestra plantilla con contrataciones de cientos de personas trabajadoras en régimen temporal para satisfacer la demanda de los clientes”, apuntan desde la compañía.
Desde los días previos al Black Friday se refuerza la plantilla con contrataciones en régimen temporal
Estos refuerzos se concentran principalmente en áreas clave como almacenes y centros logísticos, donde se incrementan los turnos de preparación y clasificación de pedidos; estaciones logísticas, responsables de la organización de la última milla; y atención al cliente y funciones de soporte, necesarias para absorber el aumento de interacciones durante la campaña.
Para el sector logístico, este modelo confirma una tendencia clara y es que la estacionalidad sigue siendo un factor crítico, pero cada vez más gestionable gracias a la anticipación y a la flexibilidad operativa.
IA
La automatización juega un papel central en la capacidad de Amazon para escalar operaciones en Navidad. A nivel global, la compañía opera cientos de centros logísticos robotizados, apoyados por más de 750.000 unidades robóticas. “Utilizamos esta tecnología de alta gama dentro de nuestros centros logísticos para acelerar nuestros tiempos de procesamiento y aumentar nuestra capacidad de almacenamiento”.
Los sistemas de IA no solo gestionan el movimiento interno de mercancías, sino que también deciden qué productos se envían a cada instalación, optimizando la proximidad al cliente final. Esta lógica reduce costes de transporte, tiempos de entrega y emisiones asociadas.
Uno de los pilares más importantes en la estrategia de Amazon es su capacidad preventiva en la demanda
Además, este modelo no beneficia únicamente a Amazon. Miles de empresas, especialmente pymes, utilizan los centros logísticos de la compañía para almacenar, preparar y enviar sus productos. En 2024, más de 17.000 pymes españolas que venden en Amazon superaron por primera vez los 1.200 millones de euros en exportaciones, un 20% más que el año anterior. En total, vendieron más de 125 millones de productos, lo que equivale a 230 artículos por minuto.
Última milla
Una de las soluciones de Amazon es la red de centros de micromovilidad, ya operativos en seis ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga, Sevilla y Granada. Y los repartos se realizan mediante bicicletas de carga, motocicletas eléctricas o incluso a pie.
A ello se suma Amazon Hub Delivery, una red de colaboradores locales que ya cuenta con 2.500 establecimientos en más de 900 localidades, apostando por el comercio de proximidad.
Papel estratégico en la Comunidad de Madrid
La Comunidad de Madrid ocupa una posición clave en la red logística de Amazon en España. La región concentra infraestructuras críticas que soportan buena parte de la campaña navideña a nivel nacional.
La red asociada a Madrid incluye cuatro centros logísticos en Illescas, San Fernando de Henares y Alcalá de Henares; un centro de distribución en Getafe; cinco estaciones logísticas en Vicálvaro, Móstoles, Coslada y Getafe; y un centro de Amazon Fresh en Coslada. Esta infraestructura permite cubrir el 100% de los códigos postales de la península y llegar al 90% en solo dos días.
Durante la campaña de Black Friday y Navidad, centros como el de San Fernando de Henares han incorporado a más de 500 personas en régimen temporal, principalmente en puestos de mozo de almacén, aunque también en funciones de oficina.
En Madrid ciudad, Amazon ha intensificado su apuesta por la micromovilidad y las entregas de cero emisiones, especialmente en zonas de acceso restringido o alto tráfico. “La mayor parte de los paquetes cuyo destino es el centro de la ciudad se entregan utilizando medios de transporte alternativos no solo en Navidad, sino todo el año”, explican fuentes de la empresa.
Además, este otoño Amazon ha ampliado su flota con cientos de furgonetas eléctricas, que se suman a una red que incluye carritos, bicicletas, ciclomotores y camiones eléctricos. El objetivo es doble: reducir emisiones y aliviar la congestión urbana, un aspecto cada vez más relevante para las políticas municipales y para la eficiencia logística.