El crecimiento exponencial que ha experimentado la carga aérea en España en los últimos años está directamente ligado al comercio electrónico y a las importaciones de mercados de terceros países por vía aérea, con la consiguiente puesta a disposición en el mercado de importante capacidad para la exportación. Así, si la nueva tasa genera una reconfiguración de los flujos logísticos y la constitución de plataformas de distribución en Europa mediante la importación de grandes volúmenes, tal vez el modo aéreo ceda protagonismo al marítimo en algunos corredores, debiendo estar pendientes.
Con independencia de este efecto, el modo aéreo afronta otros retos en sí mismo ante la nueva tasa. Para Nuria Lacaci (ACE), “para que el transporte aéreo siga siendo competitivo en este contexto, los sistemas de los cargadores y los de las aduanas deben hablar el mismo idioma en tiempo real. La falta de información comercial detallada en origen es hoy nuestro mayor ‘talón de Aquiles’ técnico”.