También la carga aérea emite serias señales de alarma ante un preocupante nuevo escenario. Hemos arrancado el curso y los datos más recientes, correspondientes al mes de julio, dejan un escenario inquietante para el Aeropuerto de Madrid-Barajas. En el séptimo mes del año, el primer aeropuerto carguero español y el de mayor crecimiento en Europa en el último lustro, ha visto como caen sus tráficos un 10% y, lo que es más importante, ha registrado un descenso de los vuelos cargueros del 24%, con retrocesos del tráfico con Oriente Medio del 27% y con Asia del 28%.
La clave ya no es simplemente el problema de reestructuración de rutas desatado en marzo con la guerra de Irán. La entrada en vigor precisamente en julio de las nuevas tasas a los productos de e-commerce de bajo valor se une a las reiteradas denuncias sobre los servicios aduaneros y el handling de rampa, un caldo de cultivo que podría ya estar aflorando y dinamitando ese estatus que por tanto tiempo soñó Barajas y, por ende, el sistema aeroportuario español. Mientras, en las mismas circunstancias Ámsterdam creció un 10% en el primer semestre del año y Bruselas creció sólo en julio un 6,6%. Al final, el lobo parece estar llegando...