MADRID. La transacción, cuyo cierre está previsto para finales de 2026 o durante el cuarto trimestre del año, representa un nuevo movimiento en la estrategia de rotación de activos de uno de los principales inversores mundiales en el sector inmobiliario logístico y refleja el interés institucional por plataformas consolidadas y con un elevado nivel de ocupación.
En declaraciones exclusivas a Diario del Puerto por parte de Blackstone, la venta responde a la ejecución del plan de negocio diseñado para la cartera tras un proceso de estabilización de los activos mediante una gestión activa tanto de los inmuebles como de los contratos de arrendamiento, con el objetivo de posicionarla para una propiedad institucional a largo plazo.
Las mismas fuentes explican que el proceso se inició después de que el comprador contactara directamente con el vendedor, lo que permitió definir el perímetro de la cartera, negociar las condiciones y ejecutar una operación de carácter off market en distintas jurisdicciones europeas.
Durante el periodo de gestión de la cartera, los fondos de Blackstone destinaron alrededor de 50 millones de euros a inversiones de capital para mejorar los activos y reforzar su capacidad comercial. Además, se formalizaron 18 contratos de arrendamiento que abarcan 262.000 metros cuadrados, equivalentes aproximadamente al 80 % de la superficie total de la cartera.
Para el mercado español, la inclusión de siete activos dentro de esta operación confirma el atractivo que continúa despertando el segmento logístico entre los grandes inversores internacionales. La demanda de plataformas modernas, ubicadas en corredores estratégicos y con contratos de alquiler consolidados sigue siendo uno de los principales factores que sostienen la actividad inversora, especialmente en operaciones de gran volumen protagonizadas por capital institucional.
La adquisición por parte de entidades gestionadas por CBRE IM supone, además, la incorporación de estos activos a una estrategia de inversión a largo plazo, en un contexto en el que la logística continúa consolidándose como uno de los segmentos inmobiliarios con mayor resiliencia y capacidad para atraer capital internacional.