Con 1.400 millones de toneladas movidas en 2025 y una cartera de 40 nuevas concesiones hasta 2026, Brasil acelera la modernización de puertos e hidrovías para sostener el auge agroexportador y reforzar su posición estratégica en el comercio global.
BILBAO. Brasil ha convertido su sistema logístico-portuario en uno de los principales motores de su competitividad global, cerrando 2025 con cifras récord de movimiento de cargas y una agenda de concesiones e inversiones que redefine el mapa de infraestructuras marítimas y fluviales del país.
El sistema portuario brasileño movió en 2025 cerca de 1.400 millones de toneladas, el mayor volumen registrado en su historia. El crecimiento, superior al 6% respecto al año anterior, consolida una tendencia sostenida de expansión apoyada en el dinamismo agroindustrial, la minería y el fortalecimiento de la navegación interior. Este resultado responde a una estrategia coordinada por el Ministério de Portos e Aeroportos del Gobierno de Brasil, que combina aumento de capacidad operativa, modernización de terminales, subastas de áreas estratégicas y una decidida apuesta por la integración multimodal.
Brasil no solo ha batido un récord estadístico; ha demostrado que su infraestructura es capaz de acompañar un salto estructural en producción y exportaciones.
Brasil no solo ha batido un récord estadístico; ha demostrado que su infraestructura es capaz de acompañar un salto estructural en producción y exportaciones.
Liderazgo en agroexportación
El impulso de 2025 tiene como nombre propio la agroindustria. Brasil consolidó su liderazgo mundial en exportación de carne bovina, superando los 3,4 millones de toneladas embarcadas. Ese crecimiento exigió una respuesta inmediata de la red portuaria, especialmente en el Sur y Sudeste.
El Puerto de Santos, principal complejo portuario de América Latina, amplió su protagonismo con más de 1,7 millones de toneladas de proteína animal movilizadas, además de consolidar su liderazgo en contenedores y graneles sólidos. Por su parte, el Porto de Paranaguá registró incrementos superiores al 40% en envíos de carne bovina, reforzando su papel en el corredor agroexportador del sur.
A ello se suman los flujos tradicionales de soja, maíz y minerales, que continúan representando el grueso del volumen total. Los terminales de uso privado (TUPs), responsables de más de dos tercios del movimiento total, crecieron por encima de la media nacional, evidenciando la relevancia del capital privado en la expansión operativa.
La combinación de exportaciones récord y mayor eficiencia logística explica el salto de escala. Brasil ha logrado sincronizar producción, almacenamiento, transporte terrestre y embarque marítimo con menor fricción que en ciclos anteriores.
Más concesiones portuarias
Si el récord operativo marca el presente, el programa de concesiones define el futuro. Así, en 2025 se realizaron 21 subastas que comprometieron inversiones superiores a 11.000 millones de reales, orientadas a ampliar terminales, modernizar instalaciones y mejorar accesos logísticos.
El plan anunciado para el periodo 2026-2029 prevé hasta 40 nuevas licitaciones en cuatro años. El ministro de Puertos y Aeropuertos, Silvio Costa Filho, ha defendido este programa ante inversores nacionales e internacionales como la mayor cartera de oportunidades logísticas de la historia reciente del país.
Entre los proyectos estratégicos figura la ampliación de capacidad en contenedores en Santos, con el futuro terminal conocido como Tecon Santos 10, que podría elevar en más de un 50% la capacidad instalada del puerto paulista, reforzando su papel como hub regional.
La apuesta es convertir el récord coyuntural de 2025 en una nueva normalidad estructural basada en inversión privada y reglas estables. El modelo concesional busca no solo recursos financieros, sino también transferencia de tecnología, digitalización de procesos y mayor competencia en la gestión de áreas portuarias.
EL DATO
1.400
MILLONES DE TONELADAS. El volumen total movido por los puertos brasileños en 2025 fue de 1.400 millones de toneladas, el mayor registro histórico del país y un crecimiento superior al 6% interanual.
Fortalecimiento de las hidrovías
Uno de los movimientos más significativos de 2025 ha sido el fortalecimiento de la infraestructura hidroviaria. Las inversiones superaron los 529 millones de reales en dragados, señalización, recuperación de esclusas y modernización de instalaciones fluviales.
La futura concesión de tramos estratégicos, como la hidrovia del río Paraguay, inaugura una etapa inédita, ya que, por primera vez, corredores fluviales completos serán gestionados bajo contratos de largo plazo, con metas de desempeño y mantenimiento permanente.
Esta estrategia responde a una lógica económica evidente. El transporte fluvial reduce costos logísticos, descongestiona carreteras y disminuye emisiones. En un país continental como Brasil, donde los polos productivos se encuentran a miles de kilómetros de los puertos marítimos, el río se convierte en aliado natural.
El apoyo financiero del Fundo da Marinha Mercante ha sido clave para viabilizar proyectos de ampliación y renovación de flota, fortaleciendo la cadena naval y generando empleo industrial. Así, la hidrovía deja de ser complemento y pasa a ocupar un lugar central en la matriz logística brasileña.
Integración multimodal
El desafío brasileño no es solo mover más toneladas, sino hacerlo con mayor eficiencia. La integración puerto-ferrocarril-hidrovía es el eje de la planificación actual. La coordinación entre autoridades federales y estados busca reducir tiempos de tránsito, eliminar cuellos de botella y aumentar la previsibilidad operativa.
El crecimiento del comercio exterior brasileño depende cada vez más de esta eficiencia. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y reconfiguración de cadenas de suministro, disponer de puertos ágiles y corredores internos confiables es una ventaja estratégica. Brasil parece haber aprendido de los episodios de saturación del pasado. La combinación de ampliación física, concesiones competitivas y digitalización apunta a evitar colapsos en picos de exportación.
Un sistema en transición
El récord de tráfico portuario 2025 simboliza más que un buen año agrícola y representa la consolidación de un modelo logístico que apuesta por la colaboración público-privada y por la diversificación modal.
El reto ahora será sostener el ritmo inversor y asegurar que las nuevas concesiones se traduzcan en mejoras reales de productividad. También será clave mantener estándares ambientales y sociales en proyectos de expansión, especialmente en regiones sensibles desde el punto de vista ecológico.
Brasil entra en 2026 con una base sólida: puertos en expansión, hidrovías revitalizadas y una cartera concesional ambiciosa. Si logra ejecutar con disciplina lo planificado, su sistema logístico-portuario no solo seguirá batiendo récords, sino que podría consolidarse como uno de los más dinámicos del hemisferio sur.
En un mundo donde la competitividad se mide en minutos de tránsito y centavos por tonelada, Brasil ha decidido que su infraestructura no sea un obstáculo, sino una ventaja.
El Puerto de Santos marca nuevos hitos y acelera su expansión
El Puerto de Santos, el mayor complejo portuario de Brasil y de América Latina, cerró 2025 con un nuevo récord histórico de tráfico de mercancías y con una agenda de inversiones y proyectos que apuntan a ampliar significativamente su capacidad operativa en los próximos años.
Según datos oficiales de la Autoridad Portuaria de Santos (APS) y del Ministerio de Puertos y Aeropuertos, el puerto movió 186,4 millones de toneladas en 2025, el mayor volumen anual registrado hasta la fecha. El resultado consolida la tendencia de crecimiento sostenido del principal hub logístico brasileño y refuerza su papel estratégico en el comercio exterior del país.
El récord se apoyó en el dinamismo de cargas como soja, azúcar, celulosa, combustibles y contenedores, segmentos que sostienen gran parte de las exportaciones brasileñas. El crecimiento refleja tanto el buen desempeño del sector agroindustrial como la capacidad operativa del puerto para absorber mayores volúmenes sin comprometer la eficiencia.
El volumen alcanzado en 2025 no solo confirma el liderazgo de Santos, sino que acelera los planes de expansión. El Gobierno federal y la APS han señalado que el puerto avanza en proyectos destinados a ampliar su capacidad y modernizar su infraestructura, con nuevas áreas operativas y futuras concesiones que permitirán incrementar el manejo de contenedores y graneles.
Entre las iniciativas estratégicas destaca la preparación de nuevos terminales y la reorganización de espacios logísticos para optimizar flujos internos. El objetivo es sostener el crecimiento del tráfico y evitar cuellos de botella ante el aumento proyectado de exportaciones en los próximos años. Las autoridades subrayan que el puerto cuenta con margen físico y regulatorio para expandirse, apoyado en inversiones públicas y privadas que fortalecerán accesos terrestres, eficiencia operativa y digitalización de procesos.
Corredor verde con Valencia
En paralelo al crecimiento operativo, Santos avanza en su agenda internacional y ambiental. El pasado mes de enero, la APS participó en Panamá en conversaciones para la creación de un corredor marítimo verde entre Santos y el Puerto de Valencia, en España. El acuerdo busca promover la descarbonización del transporte marítimo mediante el uso de combustibles alternativos, electrificación de operaciones portuarias y adopción de tecnologías más limpias. La iniciativa alinea al puerto brasileño con las principales tendencias globales de sostenibilidad y transición energética en el comercio marítimo.
Brasil refuerza su red de carga aérea
Brasil cerró 2025 con un crecimiento significativo en la carga aérea, consolidando a sus aeropuertos como nodos logísticos clave para productos de alto valor añadido y operaciones urgentes vinculadas al comercio exterior.
Los aeropuertos gestionados por AENA Brasil movilizaron aproximadamente 134.000 toneladas de carga, lo que representa un aumento superior al 20% respecto a 2024. El crecimiento se apoyó en la recuperación de flujos internacionales, el dinamismo del comercio electrónico y la mayor integración de cadenas logísticas que requieren rapidez y fiabilidad en la distribución.
La expansión de la carga aérea no solo responde al aumento de la demanda, sino también a mejoras operativas en infraestructuras y procesos. En este contexto, el Ministerio de Puertos y Aeropuertos anunció junto a AENA un paquete de 9.200 millones de reales en inversiones para 11 aeropuertos del país. Parte de estos recursos se destinarán a modernizar áreas logísticas, optimizar terminales de carga, mejorar accesos y actualizar sistemas tecnológicos que permitan mayor eficiencia en el manejo de mercancías.
El fortalecimiento de la infraestructura aeroportuaria busca aumentar la capacidad operativa y reducir tiempos de tránsito, elementos esenciales en segmentos como farmacéutico, electrónica y productos perecederos. Además, la mejora en conectividad internacional amplía las oportunidades para exportadores brasileños que dependen del transporte aéreo para llegar a mercados lejanos con rapidez.
Con estos resultados, Brasil consolida una tendencia de expansión en la carga aérea y refuerza su papel como plataforma logística estratégica en América Latina.
El transporte ferroviario de mercancías se reactiva en Brasil
El transporte ferroviario de mercancías en Brasil alcanzó en 2025 un récord histórico de 555,48 millones de toneladas, un 2,57% más que 2024, que supone el tercer año consecutivo de expansión del sector. El aumento refleja el papel cada vez más relevante del ferrocarril en la logística del país, tanto para el abastecimiento interno como para el comercio exterior.
Los minerales, especialmente el mineral de hierro, y los productos agrícolas siguen siendo las principales cargas transportadas por la red ferroviaria brasileña. El Gobierno prevé reforzar este crecimiento con nuevas inversiones en el sector: para 2026 se estiman alrededor de 140.000 millones de reales y la celebración de ocho subastas ferroviarias, dentro de un plan que podría movilizar hasta 600.000 millones de reales en los próximos años para ampliar y modernizar la infraestructura logística. Brasil impulsa una nueva etapa para el transporte ferroviario de mercancías, combinando una política pública inédita con proyectos concretos de expansión y modernización de su red logística pesada.
En noviembre de 2025, el Ministerio de Transportes presentó la Primera Política Nacional de Subvenciones Ferroviarias, un marco estratégico que reúne la mayor cartera de proyectos ferroviarios de la historia reciente de Brasil. Según el ministro de Transporte, Renan Filho, la política abrirá la puerta a ocho concesiones de largo plazo que comprenden más de 9.000 kilómetros de nuevas líneas destinadas prioritariamente al transporte de mercancías.
Grandes corredores
La política se fundamenta en objetivos como la integración de regiones productoras de granos, minerales y mercancías industriales con puertos exportadores; promover eficiencia logística, y ofrecer alternativas competitivas al transporte por carretera, que hoy concentra más del 60% de las cargas pese a ser menos eficiente para grandes distancias. La planificación abarca licitaciones de corredores estratégicos, establecimiento de estándares técnicos y marcos de gobernanza para hacer más atractiva la participación de capital privado.
Entre los proyectos más relevantes figuran corredores que conectan los grandes polos agrícolas del Centro-Oeste con los puertos del Norte y Nordeste del país. El eje conocido como Ferrogrão, que unirá las principales regiones productoras de soja y maíz con terminales portuarios amazónicos, es uno de los proyectos emblemáticos del programa. Otros corredores previstos buscan completar el Anillo Ferroviario del Sudeste, mejorar el tránsito de mercancías pesadas hacia los puertos de Río de Janeiro y Espírito Santo, y reforzar conexiones clave en el Sur del país.
Modernización de la red actual
La agenda no se limita a nuevas concesiones. A comienzos de 2026, el Ministerio acompañó una etapa de refuerzo de flota en la Ferrovia Centro-Atlântica (FCA), uno de los principales corredores de mercancías de Brasil. En Sete Lagoas (Minas Gerais) se entregaron ocho locomotoras nuevas, incorporadas para aumentar la capacidad operativa y responder a la creciente demanda de transporte de granos, fertilizantes y productos siderúrgicos.
Estas locomotoras forman parte de un paquete mayor adquirido por la concesionaria de la FCA, que invirtió alrededor de 200 millones de reales en la modernización de su flota, elevando la capacidad total de remolque y reduciendo tiempos de tránsito. En conjunto con inversiones previas, la renovación de tracción ferroviaria supera los 600 millones de reales, evidenciando la relevancia del ferrocarril para el transporte de mercancías en Brasil.