En palabras de Jorge Pomar, cofundador de Inmoking, este crecimiento afecta al sector “positivamente, ya que un mayor consumo de compras online se traduce en mayor necesidad de plataformas logísticas o centros de reparto (crossdocking)”. Asimismo, y para evitar roturas ante altos picos de demanda, desde Inmoking también se observa la ampliación de stock almacenado, lo que resulta en “más demanda de naves”, así como “la relocalización de los centros de producción”.
En esta línea, y según distingue Gustavo Cardozo, director general de Panattoni, para España y Portugal este crecimiento conlleva también el desarrollo de “naves a medida con todas las innovaciones tecnológicas y muy enfocadas en el modelo de última milla”. Y, consecuentemente, uno de los retos del consumo online es “buscar nuevas ubicaciones que permitan optimizar los procesos de reparto, y esto nos está llevando a ubicaciones hasta ahora impensables en el sector”, destaca el director general de Panattoni para España y Portugal.
En este sentido, el objetivo de la compañía es llegar a estas zonas “lo antes posible”, a través de la “adquisición de suelos con poca tramitación urbanística y que nos permita continuar ofreciendo precios muy competitivos en el sector”, y también a través de “zonas bien comunicadas con vías clave para el transporte y cercanas a infraestructuras intermodales y a centros de consumo”.
Las cifras
Según datos de Prologis Research, “la penetración del e-commerce aumentó 390 puntos básicos en 2020 a raíz de la pandemia, lo que equivale a unos cinco años de adopción, un gran indicador de lo que está por venir”, detalla Cristian Oller. Además, el margen de crecimiento del comercio electrónico en España “es superior al de otros países europeos”.
Otra cifra a considerar es, según esclarecen los expertos, que los procesos de pedidos online necesitan más del triple de espacio que las tiendas físicas, “principalmente porque los escaparates digitales ofrecen una mayor variedad de productos”, apunta Oller. De este modo, y según el country manager de Prologis en España, “este nuevo patrón de la demanda debería generar unos 11,5 millones de metros cuadrados de espacio logístico o más por año hasta 2025, contando solo Estados Unidos y Europa”.
“Se calcula que por cada 100 puntos básicos de incremento en adopción del canal online se genera una demanda adicional de unos 2 millones de metros cuadrados de espacio logístico”, incide Oller.
Trabajar con las administraciones
Sin embargo, cuantas más compras online se producen, más transporte de mercancías por carretera y última milla se necesitan. Por ello, Cristian Oller considera que el sector “debemos trabajar de forma muy coordinada con las administraciones públicas para que este crecimiento del e-commerce no vaya en detrimento de la reducción de las emisiones contaminantes del sector”.
Asimismo, el country manager de Prologis en España pone como ejemplo la iniciativa de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) implementada en Barcelona, aunque “debemos ir más allá, favoreciendo unas flotas urbanas de reparto totalmente sostenibles que circulen por rutas de distribución altamente optimizadas”.
Naves cerca de las ciudades
Justamente debido al extraordinario auge del comercio electrónico, las compañías de última milla buscan naves e instalaciones que, además de estar bien conectadas con todos los modos de transporte, tal como ferrocarril, puertos o aeropuertos, hacen especial hincapié en instalarse cerca de las ciudades.
“El COVID-19 ha sido un catalizador del consumo online. lo que se esperaba que creciera en 10 años lo ha hecho en apenas un año, por lo tanto, las necesidades para atender la demanda es el auténtico reto que tiene el sector y en algunas ciudades la falta de disponibilidad de activos, sobre todo en lo que cubren la última milla, es preocupante”, explica Jorge Pomar.
Coincidiendo con el cofundador de Inmoking, Gustavo Cardozo recuerda la necesidad de desarrollar parques logísticos de última milla “en lugares clave que permitan agilizar el reparto de mercancías, ante el aumento de la demanda impulsada por el e-commerce, aunque conlleva grandes dificultades a causa de la escasez de suelo”.