La jornada de hoy ha puesto de manifiesto el amplio consenso existente en torno a un proyecto que, más allá de una reivindicación territorial, se presenta como una palanca para la competitividad del tejido empresarial español y su conexión con Europa.
El presidente de CEIM, Miguel Garrido, ha denunciado el abandono de la línea y ha reclamado su reactivación inmediata: “Es inexplicable que lleve tantos años abandonada cuando se trata de una infraestructura vital”. Garrido ha subrayado que este tipo de inversiones son “absolutamente imprescindibles para la competitividad, el transporte y la logística”.
Desde Burgos, Ignacio San Millán, presidente de FAE, ha reforzado la dimensión estratégica del corredor, destacando su impacto en costes y acceso a mercados: “Este corredor disminuiría bastante los costes logísticos para poner nuestros productos en el mercado europeo”. Además, ha trasladado que no se trata de una demanda local, sino de “una infraestructura estratégica con impacto nacional y conexión europea”. Uno de los principales argumentos técnicos es la reducción de más de 100 kilómetros en los trayectos ferroviarios de mercancías respecto a las rutas actuales, lo que permitiría mejorar la eficiencia y fiabilidad del transporte, además de reforzar la intermodalidad.
El consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, se ha sumado la reivindicación y ha recordado que la línea acumula “15 años de parálisis”. A su juicio, su reapertura contribuiría no solo al transporte de mercancías, sino también al de pasajeros, además de aliviar la saturación de otros corredores ferroviarios.
La visión del sector logístico aportó una perspectiva operativa. Rafael Aguilera, de UNO, se ha referido a la necesidad de garantizar un servicio fiable: “Si hay algo más importante que el coste es el servicio”. También ha reclamado mayor capacidad, infraestructuras adecuadas y una estrategia nacional coherente en materia de corredores logísticos.
Por su parte, Raquel Santos, de DHL Iberia, ha destacado el papel del ferrocarril en la transición hacia un modelo más sostenible, con reducciones de emisiones de hasta el 90%. “Es una oportunidad estratégica”, ha afirmado, especialmente ante las limitaciones crecientes del transporte por carretera. La reapertura del Corredor Central Madrid-Burgos se perfila así como una de las decisiones clave para el futuro logístico de España.