Barcelona. A lo largo de la sesión, profesionales de empresas e instituciones compartieron visiones y experiencias sobre el futuro inmediato del sector. En la primera mesa redonda, titulada “Nuevas moléculas para la energía: hidrógeno y electricidad” y moderada por Diario del Puerto, Gonzalo Sanchis, gerente de Quadis Autolica Industriales, subrayó que estas energías “no son el futuro, sino el presente” en la logística. Según explicó, las pequeñas empresas aún necesitan “un empujón y un buen plan financiero”, pero a medio plazo perciben la transición energética como una oportunidad. En la misma línea, el responsable de Estrategia e Innovación de KM0 Energy destacó que “el hidrógeno tiene mucho camino por recorrer” y que su competitividad será clave, pese a los costes actuales.
Por parte del Port de Barcelona, Ana Arévalo, Head of Shorepower Department, afirmó que “como Autoridad Portuaria debemos estar preparados para ofrecer hidrógeno a los buques que lleguen a nuestro puerto, pese a que no sea nuestro foco principal”. Arévalo recordó además que el Port continúa avanzado en el sistema Nexigen, con el objetivo de electrificar completamente sus muelles en 2030.
La segunda mesa, “Buenas prácticas con impacto”, centró el debate en la implementación real de iniciativas sostenibles. Cristina Miret, jefa de la División de Sostenibilidad de Port Tarragona, reconoció que “queda trabajo por hacer”, admitiendo que los puertos españoles han avanzado más lentamente que otros homólogos europeos. Aun así, defendió que la inversión en sostenibilidad no puede ponerse en duda porque “ahora mismo es la única opción”. Jordi Guerrero, director general de ZAL Port, reforzó esta visión señalando que el camino hacia la sostenibilidad “no es una carrera de cien metros, es una maratón”, y que solo puede recorrerse con colaboración entre instituciones y empresas, nunca desde la competencia.
También intervino Marc Vila, director de Infraestructuras, Energía y Economía Circular de Mercabarna, quien destacó la dificultad que enfrentan las pequeñas y microempresas: “Muchas no tienen un departamento dedicado a ello”, explicó, por lo que avanzar hacia modelos más verdes requiere acompañamiento y herramientas adaptadas.
Durante las jornadas se presentaron también ejemplos concretos de compañías que ya integran la sostenibilidad en su modelo operativo. Biomedical Logistics expuso su enfoque en la logística biomédica con control estricto de temperatura, embalajes homologados y software propio para optimizar rutas y reducir impacto ambiental. Copailot by GüipUP, incubada en el programa Logistics 4.0 de la Zona Franca, mostró cómo la digitalización y la eficiencia operativa pueden convertirse en herramientas para minimizar recursos y avanzar hacia una cadena más ágil y sostenible. Por su parte, Transprime detalló su Certificación del Cargador Responsable (CCR), una iniciativa pionera que promueve prácticas éticas, eficientes y socialmente responsables en la relación entre cargadores y transportistas, reconocida con un Premio CEL a la logística sostenible.
El encuentro organizado por BCL dejó clara la necesidad de acelerar las transformaciones y reforzar la cooperación entre actores públicos y privados. Las estrategias están sobre la mesa, pero el verdadero reto será convertirlas en resultados medibles que refuercen la competitividad y el compromiso ambiental de la logística española en los próximos años.