La automatización, la inteligencia artificial y la digitalización de la cadena de suministro centraron el Smart Supply Chain Forum, organizado ayer por Generix, una jornada en la que quedó claro que el futuro logístico no pasa solo por incorporar tecnología, sino por integrarla con criterio en procesos bien definidos y con equipos preparados para asumir el cambio.
madrid. Ramón García, director general del CEL, abrió la sesión situando al sector ante una “tormenta perfecta”: disrupciones geopolíticas, volatilidad de costes, presión normativa, ciberseguridad y falta de talento.
En este contexto, García defendió que las empresas deben decidir si afrontan la transformación “por amor o por temor”, es decir, si quieren liderar el cambio o limitarse a reaccionar cuando el mercado, la regulación o la competencia las obliguen.
García subrayó que el mercado exige cadenas de suministro “ágiles, sostenibles, resilientes y rentables”, pero advirtió de que no basta con aplicar tecnología de forma aislada. “La tecnología tiene que tener un propósito”, afirmó.
Para el CEL, el cambio debe abordarse desde tres ejes clásicos: personas, procesos y tecnología. Y en ese equilibrio aparece una idea clave: la logística es, cada vez más, gestión de información.
Automatización inteligente
La primera mesa redonda, dedicada a la automatización inteligente y a la integración con sistemas WMS/SGA, reunió a Raúl Sanz, de Tiba; Eduardo Rodríguez, de Teku System; Alberto Paredes, de Generix; y Fernáado López, de Kardex. El debate puso el foco en el papel del SGA como “director de orquesta” del almacén automatizado.
En sus intevenciones, los ponentes coincidieron en que la automatización no puede plantearse como una moda, y advirtieron de que “no tiene sentido pasar directamente a un almacén full automation sin una preparación previa del equipo humano”.