Los cargadores afrontan un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las exigencias regulatorias y Enric Ticó, presidente de FETEIA-OLTRA, analiza para Diario del Puerto Publicaciones cómo está afectando esta situación al sector y qué papel deben desempeñar los transitarios en una cadena logística cada vez más exigente, digital y sostenible.
¿Cómo describiría el momento actual para los cargadores en España y Europa, teniendo en cuenta la coyuntura económica y geopolítica?
La palabra que mejor define el momento actual es complejidad. Las empresas cargadoras están afrontando numerosos cambios, tanto a nivel regulatorio, con cuestiones como el CBAM, la EUDR y un largo etcétera, como operativo, además de un aumento permanente de costes debido al ETS o a la subida de los precios de la energía. A ello se suma la situación de tensión, como se pudo ver en la OMC, y la guerra arancelaria en ciertos territorios. Como punto positivo, las cifras macroeconómicas se mantienen y se prevé un tímido crecimiento para el conjunto de la zona euro, lo que da lugar a la esperanza.
¿De qué manera están afectando a los cargadores las tensiones internacionales, como el conflicto en Ucrania o la crisis del Mar Rojo, en términos de costes, plazos y fiabilidad del servicio?
Han tenido, y siguen teniendo, un efecto evidente. La crisis del Mar Rojo provocó la implementación de nuevas rutas por el Cabo de Buena Esperanza, mientras que la guerra en Ucrania conllevó el bloqueo de puertos del mar Negro, obligando a recurrir en mayor medida al transporte terrestre o fluvial. Cabe mencionar también los 19 paquetes de sanciones aplicados a este país.
En definitiva, los tránsitos son hoy más largos y costosos, con un mayor riesgo en la cadena de suministro, y se ha dejado de importar cierta mercancía desde Rusia. Todo ello genera una mayor inflación.
Esto implica que los cargadores demanden la mejor planificación posible en todas las operaciones.
Los fletes han experimentado una gran volatilidad en los últimos años. ¿Cómo están afrontando los cargadores esta situación y qué papel juegan los transitarios en mitigar estos impactos?
Nuestros clientes buscan implementar estrategias que les permitan mitigar la volatilidad y ganar previsibilidad. La principal medida, en este sentido, es optar por contratos a largo plazo, dejando de lado los spots cuando sea posible. También recurrir a instrumentos financieros que compensen las variaciones súbitas de precios. Otra opción es el nearshoring. Por nuestra parte, intentamos consolidar mercancías para lograr opciones más atractivas y maximizar la planificación.
Una de las grandes preocupaciones es la falta de conductores profesionales. ¿Qué medidas cree necesarias para garantizar la continuidad del transporte por carretera a medio y largo plazo?
Hace falta un conjunto de medidas, ya que se trata de un problema grave y con difícil solución. Una línea de actuación en la que se está trabajando es facilitar el acceso a la formación, con el fin de atraer a gente joven, además de buscar conductores en nuevos mercados. Destacaría la importancia de una medida, en teoría sencilla, como mejorar las áreas de descanso.
Otras medidas relevantes son promover un cambio de paradigma para que los conductores no se alejen tanto de sus hogares, planteando sistemas de relevos, y apostar más decididamente por el transporte intermodal. Debemos tener claro que las prioridades de las personas han cambiado.
Por último, la digitalización es una herramienta importante para mejorar la eficiencia y reducir los tiempos en vacío.
¿Qué posición mantiene FETEIA-OLTRA respecto a la autorización de camiones de 44 toneladas y cómo afectaría a cargadores y transitarios?
Creemos que puede ser una medida positiva para mejorar la eficiencia de las operaciones y, también, para paliar parcialmente la falta de conductores.
Ahora bien, como el resto de los actores del mercado, consideramos que no debe suponer una mayor carga financiera para las empresas de transporte, pues, de lo contrario, el problema se agravará.
Se insiste en que el ferrocarril debe ser competitivo para ser una alternativa real. ¿Qué barreras persisten y qué reclamarían a la Administración para impulsar de verdad la intermodalidad?
Hoy en día resulta necesario seguir mejorando la infraestructura, adaptándola al transporte de mercancías y ampliando las instalaciones para evitar cuellos de botella. Para nosotros es esencial hacerla interoperable con la del resto de Europa. También hay que seguir apostando por terminales logísticas intermodales y, nuevamente, por un compromiso firme del sector con la intermodalidad.
Es clave mejorar la fiabilidad de este medio de transporte si queremos que las empresas apuesten por él.
¿Cuáles son las principales demandas que hoy trasladan los cargadores a sus proveedores logísticos en términos de servicio, digitalización y sostenibilidad?
En línea con lo indicado anteriormente, la principal demanda es la fiabilidad. Vivimos tiempos muy convulsos y es esencial asegurar que no haya roturas en la cadena de suministro. También nos piden transparencia e información en tiempo real.
En materia de digitalización, todos estamos avanzando conjuntamente en esta senda, tanto para mejorar la transparencia como en la gestión documental y la implementación de soluciones de IA que incrementen la eficiencia.
En sostenibilidad, nos solicitan principalmente información sobre la huella de carbono y rutas más sostenibles.
Los reglamentos como el ETS, el CBAM o la EUDR suponen nuevos retos. ¿Qué tipo de apoyo requieren los cargadores para adaptarse a estas exigencias y cómo está respondiendo el sector?
Piden, básicamente, acompañamiento para poder asumir tantas nuevas obligaciones, muchas de ellas aplicadas casi simultáneamente. Algunas normas son de muy difícil cumplimiento y muchas empresas se sienten perdidas; por ello, buscan nuestro apoyo para entender este nuevo contexto y recibir asesoramiento en el cumplimiento de las obligaciones.
¿Qué medidas urgentes debería adoptar la Administración para apoyar la actividad de los cargadores y facilitar la competitividad de la cadena logística?
La Administración tiene mucho que decir en el éxito del transporte intermodal, especialmente en la construcción de infraestructuras y en el diseño de incentivos más eficaces. También puede ayudarnos a simplificar procesos, por ejemplo, con la implementación definitiva de la ventanilla única para trámites aduaneros. Por último, creemos que debe mejorar la normativa para evitar abusos que ponen en riesgo el funcionamiento de la cadena logística.
A medio plazo, ¿qué cambios considera imprescindibles para que los cargadores puedan seguir operando con eficiencia y seguridad en un entorno tan cambiante?
Debe fomentarse la diversificación de los modos de transporte, para contar con alternativas en caso de colapso de alguno de ellos. También es necesario integrar en la cultura empresarial la necesidad de ser flexibles y ágiles: en un entorno tan cambiante, reaccionar con rapidez es clave. Por supuesto, la digitalización es un gran aliado para ello.
¿Qué papel cree que debe jugar FETEIA-OLTRA en los próximos años para reforzar la competitividad de los transitarios y cargadores españoles?
Debemos profundizar en las alianzas que estamos configurando con los cargadores. Vivimos un momento en el que la colaboración es esencial. Para ello, tenemos claro que hemos de estar lo más cerca posible de nuestros clientes, conocer sus necesidades y apoyar sus reivindicaciones, que, en buena medida, son también las nuestras.