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Círculo virtuoso

A pesar de que a menudo no se les dispensa la importancia que merecen, los neumáticos tienen un significativo impacto sobre el coste, la fiabilidad, la seguridad, el aprovechamiento de la energía y las emisiones de las flotas de vehículos y equipos portuarios de manipulación, elevación y transporte, en suma, sobre la rentabilidad y productividad de unas máquinas que requieren de unas inversiones considerables. Por ello, empresas estibadoras, terminales y puertos están obligados a conocer los principales tipos de neumáticos disponibles para equipos portuarios, las causas más comunes de daños y pérdidas y la forma de reducir los costes, daños y accidentes a través de una selección correcta y de la inspección y el mantenimiento de este componente tan vital. Una buena máquina exige un buen neumático, un círculo virtuoso del que se beneficia toda la cadena logística.

  • Última actualización
    28 septiembre 2018 16:54

De la correcta selección, inspección y mantenimiento de los neumáticos depende en gran medida el impacto positivo que la utilización de la maquinaria puede tener sobre el desempeño operativo, la seguridad y el respeto al medio ambiente. Dicho impacto es significativo en términos de coste, fiabilidad, seguridad, consumo de energía y las emisiones de las flotas de vehículos y de los equipos. En este sentido, conviene recordar que en los puertos y terminales la sustitución de los neumáticos ocupa el segundo lugar, después del consumo de energía, en los costos operativos. Por lo tanto, nadie puede obviar el hecho de que los neumáticos constituyen un componente fundamental de las operaciones portuarias y de las flotas de las modernas terminales y merecen una detallada consideración.En la elección de los neumáticos más adecuados para vehículos y equipos portuarios es necesario poner en equilibrio un determinado número de factores. Estos incluyen el kilometraje, la seguridad de funcionamiento y la fiabilidad a través de una variedad de condiciones cambiantes, además de la facilidad de mantenimiento y, por supuesto, el precio de adquisición.Selección y mantenimientoLos usuarios también tendrán que evaluar el grado de solidez de un neumático en función de si su uso está destinado a soportar condiciones tales como las transferencias de carga y la presencia de objetos extraños, además de su capacidad para minimizar los golpes y vibraciones, proporcionando una mayor manejabilidad y una conducción suave para la parte más frágil del sistema: el conductor.Asimismo, es esencial acertar en la elección del neumático más adecuado para cada aplicación y tipo de equipo específico, especialmente cuando la seguridad puede estar seriamente comprometida ya que las enormes presiones que deben soportar los neumáticos en un entrono de trabajo portuario pueden provocar lesiones e incluso muertes en caso de un reventón.Además, equipos tales como apiladores, reach-stackers, grúas móviles o carretillas pesadas dependen de sus neumáticos para absorber o contrarrestar algunas de las fuerzas inherentes al transporte de cargas con elevación y desplazamiento del centro.La selección correcta de los neumáticos y un adecuado programa de mantenimiento también tienen un impacto considerable sobre el consumo de energía y las emisiones. Se estima que alrededor del 20% del consumo energético de un vehículo portuario se puede atribuir a la resistencia a la rodadura de los neumáticos.Por último, el impacto sobre los costes de un mantenimiento incorrecto tampoco debe ser en absoluto subestimado, lo que se aplica especialmente a la correcta gestión de las presiones de inflado, uno de los elementos más importantes para maximizar la vida útil del neumático, reduciendo al mínimo el consumo de combustible y maximizando la garantía de seguridad de las operaciones. Así, un neumático inflado al 70% de la presión recomendada es muy probable que vea reducida su vida útil en más de un 50%.Lamentablemente, en el sector portuario global existen evidencias de que las presiones para reducir los costes pueden estar llevando a algunos miembros del personal de mantenimiento a probar los neumáticos más baratos o inadecuados para la función específica de los equipos, en un intento bien para ahorrar tiempo o dinero, aunque los tiempos de inactividad resultantes o, en caso de accidente grave, la investigación correspondiente, puede afectar seriamente a todo el puerto.Evidentemente, los neumáticos para aplicaciones portuarias son muy diferentes a los utilizados para la circulación por la vías públicas debido a las enormes cargas a que están sometidos. También varían respecto al mercado de los camiones y el transporte de mercancías por carretera e, incluso dentro del puerto, tienen también sus propias diferencias en función de diversos factores como pueden ser los índices de carga, aspecto que debe ser tratado con sumo cuidado.Por ejemplo, los neumáticos montados en camiones grandes para el transporte por carretera pueden tener que llegar a soportar en una sola rueda una carga de hasta 3.000 kilogramos. Con un ratio de carga de 146, pueden ser inflados a alrededor de 8,5 bares, pero este tipo de neumáticos para camiones están diseñados para altas velocidades y las condiciones propias de la carretera.En comparación, un neumático industrial de 105 cm montado en un tractor de terminal con un índice de carga de 172 e inflado a 10 bares está diseñado para soportar cargas de unos 8.100 kilos cuando trabaja a una velocidad de 10 km/hora. Conviene señalar que a 25 km/hora, la capacidad de carga se reduce a 7.100 kilos.De nuevo, las diferencias se hace patentes cuando se compara un neumático de 169,4 cm en una reach-stacker con un índice de carga de 207 e inflado a 10 bares, y que es capaz de manipular una carga de unos 23.000 kilos a una velocidad de 10 km/hora.