Su colaboración se enmarca en el proyecto OPTIMUM, Research and Innovation Action, en el que participan 18 empresas de ocho países y en el que a lo largo de 36 meses explorará, junto con las empresas portuguesas Uninova, Transportes Inovação e Sistemas (TIS) y Estradas de Portugal (EP), soluciones innovadoras para reducir el congestionamiento de las redes de transporte.El proyecto está conformado por cinco pruebas piloto que se desarrollarán en cuatro países miembro (Portugal, Eslovenia, Inglaterra y Austria) en los que la Comisión Europea ha invertido un total de 5,9 millones de euros. En el caso de Portugal, que es donde participará LS, la principal necesidad existente es la de una mejora de la eficiencia en el uso de la red de autovías. En este caso, los conductores optan por la utilización masiva de vías secundarias, dejando de lado aspectos importantes como la seguridad, la duración del viaje o la comodidad, con motivo del coste que le suponen los peajes.