Según el Ministerio de Economía, el PIB de España creció un 0,1% en el tercer trimestre del año con respecto al trimestre anterior. Su puso fin así a diez trimestres consecutivos de caída de la economía española, alimentando el mensaje gubernamental de que el cambio en la economía ha comenzado por fin a producirse.Ahora bien, a simple vista los datos generales poco o nada dicen al respecto. En el tercer trimestre de 2013, con respecto al mismo periodo de 2012, el PIB se situó un 1,1% por debajo. Bien es cierto que el retroceso en el primer trimestre fue del 2,6% y en el segundo del 1,6%, es decir, se ha venido produciendo una clara ralentización del retroceso para dejar el crecimiento acumulado del PIB entre enero y septiembre en el -1,6%. El dato es significativo si lo unimos al crecimiento intertrimestral citado del +0,1%, pero se antoja claramente insuficiente para lanzar las campanas al vuelo.Es relevante que en este cambio de tendencia parece estabilizarse el consumo interno, como pone de manifiesto el siempre revelador dato de las importaciones. Tras el fuerte retroceso de las mismas en valor en el primer trimestre (-6,9%), crecieron un 0,6% en el segundo y descendieron un 0,6% en el tercero, es decir, se ha logrado a este respecto una clara estabilización. Por si esto fuera poco, en volumen las importaciones, que habían caído un 3,7% en el arranque del año, se incrementaron un 6% en el segundo trimestre y, lo que es más importante, se mantuvieron al alza con un +3,6% en el tercero, para cerrar el periodo enero-septiembre en positivo: +1,9%.Además, las exportaciones siguen sin variar un ápice su solidez. En el tercer trimestre del año crecieron un 4,4% en valor y un 4,3% en volumen y si bien no estuvieron en la línea de los dos dígitos del segundo trimestre sí prosiguieron su crecimiento para cerrar el periodo enero-septiembre con un incremento del 6,8% en valor y del 6,7% en volumen, reafirmándose como el factor más sólido de nuestra economía.Con todo, esto no sirve para revitalizar de forma contundente el sector logístico, que en el tercer trimestre siguió mejorando en ingresos pero tenuemente hasta dejar la caída en el 1%, mientras que en actividad y tráficos se mantuvieron los retrocesos.En el caso del transporte por carretera, la caída estuvo lejos del 18% y del 15% de los primeros trimestres, pero en el tercer trimestre siguió siendo significativa: -5,4%.En cuanto al transporte marítimo, los puertos españoles esbozaron en agosto una anunciada recuperación que quedó en nada para cerrar el trimestre en -0,6% y dejar el acumulado en el -3,8%El transporte ferroviario también ralentizó el descenso de las toneladas transportadas (-2,2%), si bien por vez primera en lo que va de año las toneladas-kilómetro se situaron en negativo.Por último, el transporte aéreo volvió a los niveles del primer trimestre con una caída del 4,8% en los tráficos de carga aérea lo que volvió a elevar el descenso acumulado al 4,1%.