Por ello, en la cadena de suministro mundial no participan únicamente los profesionales dedicados a la logística y el transporte, sino que también hay una serie de servicios auxiliares cuyos profesionales velan para que hasta la más mínima incidencia, el más nimio de los problemas, no dé más quebraderos de cabeza que los estrictamente necesarios en caso de que sucedan.Abogados, compañías de seguros, corredurías, comisarios de averías, auditores, sociedades de clasificación, son algunos de estos servicios que giran como satélites alrededor de las cadenas de suministro, que en este mundo globalizado presentan numerosos riesgos y amenazas.En este escenario globalizado y complejo, "entender los riesgos de la cadena de suministro y tener un mecanismo adecuado para gestionar estos riesgos es el primer paso para convertirlos en oportunidades y proteger la expectativa de continuidad de su organización", tal y como recomiendan desde Lloyd's Register Quality Assurance Limited.Y es que garantizar la seguridad de la cadena de suministro es vital para la competitividad de las empresas. Por ello, el control de los riesgos es clave a la hora de afrontar las compañías los desafíos a los que se enfrentan.Reclamaciones por pérdidas, daños o retrasos en la carga, reclamaciones de portes y fletes, siniestros y accidentes marítimos, laudos arbitrales, embargo preventivo de buques, derechos de retención de las mercancías, accidentes en el transporte terrestre, robos o ataques terroristas son algunos de los peligros que acechan a las mercancías durante su tránsito de un punto a otro y algunos de los problemas a los que se pueden enfrentar las compañías a consecuencia de éstos.Para verificar los sistemas de gestión de riesgos de las empresas existen distintos estándares de seguridad tanto nacionales como internacionales, como las muy conocidas normas ISO 28000 - norma internacional de gestión de seguridad de la cadena de suministro-, ISO 27001 - norma internacional para garantizar los controles que existen para salvaguardar la información de las partes interesadas- e IRIS - reconocimiento a las organizaciones que demuestran la calidad en su cadena de suministro y que cuentan con un sistema capaz de prestar la máxima atención a las necesidades de sus clientes-. O los certificados TAPA (Transported Asset Protection Association), que nacieron por iniciativa de un grupo de fabricantes de bienes de alto valor y que se otorgan a aquellos proveedores de servicios logísticos capaces de garantizar la seguridad de las mercancías durante el tránsito de las mismas.Garantizar la seguridad de las mercancías y contar con las herramientas y los medios necesarios para hacer frente a cualquier incidencia es un aspecto primordial para todos aquellos relacionados con el mundo del transporte. Y es que la máxima de cualquier actor interviniente en la cadena de suministro debe ser que siempre es mejor prevenir que curar.