Esta es una de las principales conclusiones que arroja el informe "Fashion Unleashed: supply chain innovation is everything" elaborado por Lisa Harrington, presidenta de lharrington group LLC y directora asociada del Supply Chain Management Center, en colaboración con DHL. Las tendencias de compra del consumidor son cada vez más imprevisibles debido a la estandarización del uso de dispositivos móviles para efectuar compras a través de Internet. La volatilidad, la complejidad y la internacionalización de la experiencia de compra, antes excepcionales, se han convertido en norma en el sector Moda y las necesidades de gestión de stock crecen.Según el barómetro de DHL, la industria de la moda debe enfrentarse a numerosos retos, entre ellos el predominio de canales de venta fragmentados, la creciente demanda de servicios, los cada vez más cortos ciclos de vida de los productos, y enormes presiones tanto sobre costes y precios finales como sobre márgenes.A esto hay que sumarle las cambiantes condiciones demográficas, el rápido crecimiento de los países emergentes y el advenimiento de una nueva clase media global.En este contexto, el informe insta a las grandes cadenas de moda y a los distribuidores a innovar más allá de sus colecciones y materiales. "Han de hacerlo también en el diseño de su cadena de suministro para poder responder adecuadamente a los continuos y rápidos cambios a que la industria está sometida".