Pol Lligoña, director de Cadena de Suministro de Caprabo-Eroski, fue muy claro al subrayar que "la mayor parte de los problemas que tenemos son comunes y, a nivel logístico, podemos buscar sinergias con nuestros competidores". De hecho, en el caso de esta cadena de distribución "estamos trabajando con competidores en el análisis de ciertas rutas que no son rentables para alguno de nosotros".Otro caso de colaboración con los competidores lo aportó Isaac Huerta, S&OP Manager de Panrico Donuts, quien explicó que su empresa colabora con compañías como Danone y Pepsico para "encontrar sinergias en la distribución capilar conjunta de nuestros respectivos productos".En el caso de Danone, "hemos estudiado la posibilidad de compartir rutas para ir a los supermercados", mientras que con Pepsico, también se ha analizado la colaboración a nivel de almacenaje para "poder abaratar la operativa compartiendo la distribución a los bares, ya que no disponemos del suficiente volumen para que este tipo de distribución sea rentable".Sin embargo, esta cultura colaborativa aún no ha arraigado con fuerza en España. Así lo cree Sergi Gallardo, logistic execution manager Spain de Gallina Blanca, quien subrayó que "en otros países europes la cultura de la colaboración está más presente y afianzada". En el mismo sentido, Daniel Lancho, director de Operaciones de KH Lloreda añadió que la colaboración funciona mejor en un entorno global o internacional que en el ámbito local. Lancho subrayó que "la lucha está en los lineales y en la calidad del producto, no en la logística n en la distribución o el aprovisionamiento".En el caso de los operadores logísticos, Francisco Navarro, director general de Navarro Logística aseguro que la colaboración con la competencia "te permite disponer de una serie de flujos de transporte, además de poder ofrecer a tus clientes una gama de servicios que solo no podrías ofrecer".