Así lo expuso Andrés González-Nandín, jefe de Aduanas e IIEE, durante su intervención en un seminario organizado ayer en Barcelona referente al proyecto TrainMos y en donde se debatió acerca del papel que juegan los transitarios en las Autopistas del Mar.González-Nandín explicó que el Blue Belt o "cinturón azul", este espacio único de transporte marítimo europeo, establece dos propuestas clave que pasan por la modificación del código aduanero existente y la creación de un eManifest."La nueva regulación es fundamental para que las compañías navieras puedan beneficiarse de procedimientos aduaneros más flexibles, mientras que la declaración de carga electrónica armonizada, el eManifest, mejorará los procedimientos aduaneros de aquellos buques que cargan con regularidad mercancía en puertos de la UE y precisan realizar escalas fuera de la unión, como en Noruega, África del Norte o Rusia", dijo González-Nandín.Otra mejora extraordinaria vendrá dada por la implantación de la Ventanilla Única Aduanera, un tema complejo al estar implicados los servicios aduaneros y paraduaneros, dependientes de distintos ministerios. El representante aduanero afirmó que España "es pionera en este sentido, aunque la magnitud de la cuestión hace que su implantación a escala europea se vaya a demorar hasta el año 2020".
Autopistas del mar y transitarios
La consultora Corporación Marítima, a través del proyecto TrainMos de la Comisión Europea, y con el apoyo de la Federación Española de Transitarios (FETEIA-OLTRA) organizó ayer en el Museo Marítimo de Barcelona el seminario "Los transitarios y su participación en las Autopistas del Mar".Su objetivo, poner de relieve los diversos aspectos que intervienen en la labor desempeñada actualmente por el mencionado colectivo y su implicación en el desarrollo de las autopistas del mar, antes de que se presente de forma oficial el proyecto TrainMos en el Parlamento Europeo el próximo lunes.La sesión contó con la participación de expertos relacionados con el sector que desgranaron temas de gran interés como la política de transporte de la UE, avances comunitarios en materia aduanera, el e-freight y el e-commerce en el mundo del operador logístico, la formación como activo empresarial o las expectativas de conectividad europeas y la exploración de nuevos mercados.