En los años 70/80, la economía china empezaba a abrirse para dar la bienvenida a grandes inversiones industriales procedentes de todo el mundo, con lo que se conseguían básicamente dos grandes cosas. La primera fue convertir a la República Popular de China en la "Gran Fábrica del Mundo", frase que se ha repetido miles de veces y que fue la base del gran progreso económico de este gran mercado.La segunda fue el asumir las tecnologías que aportábamos los inversores extranjeros, para aplicarlas en diferentes sectores e irse posicionándose como potencia en producción, no solo de productos de baja exigencia técnica, sino para ir mejorando sus producciones hasta poder competir en el mercado internacional.El pasado siglo XX, terminó con la consolidación de la República Popular de China como el gran exportador de productos confeccionados localmente y con el inicio de los primeros signos de cambio en la actitud del propio mercado chino.Estas nuevas tendencias se concretaron con lo que algunos de nosotros llamamos "el nacimiento de la CHINA CONSUMIDORA". Debemos recordar que en los primeros años del siglo XX, la gran producción industrial de China se concentraba en toda la zona costera del país y durante estos primeros años se producía básicamente en Cantón, la provincia del sur que cuenta con la base de Hong Kong que a nivel logístico, bancario y legal jugó un gran papel en este cambio de paradigma en el mercado chino.Progresivamente, esta concentración en la producción industrial fue subiendo a las provincias costeras de más al norte, pasando por el delta del río Yangtsé con su gran capital Shanghai y, siguiendo su crecimiento, llegó al norte del país.Esto produjo una franja industrial en el país, que básicamente es la franja costera, que generó una clase media abundante y una clase acomodada muy importante. Este es el inicio de la citada "CHINA CONSUMIDORA", que muchos pensaban que sería el final de la era de la masiva producción en China. Nada mas erróneo, pues toda la parte oeste del país tiene una inmensa mano de obra a unos costes como los que teníamos en la zona costera hace unas décadas.La coexistencia de estos dos grandes mercados, la China PRODUCTORA y la China CONSUMIDORA, ha generado que el mercado chino sea autoconsumidor de muchos productos fabricados localmente y gran importador, también, de productos internacionales, sin haber dejado de ser un exportador nato.Este factor de mercado es el que hizo variar los flujos de mercancías. A principios del siglo XX, los flujos mas importantes eran de Estados Unidos a los puertos del norte de Europa y esto se ha modificado. En la actualidad, el flujo mayor del mundo en mercancías es el "INTER-ASIÁTICO".Equivocado está aquella persona que piense que la PRODUCCIÓN dé fin en China. Cierto es que a las inversiones de muy poco valor añadido o de gran impacto medioambiental como pueden ser las industrias de la piel, que tuvieron un gran mercado en China, ahora se les ponen muchísimas más regulaciones que antes no teníamos y que permitirá que algún día del futuro próximo China pueda controlar el alto índice de polución existente en la actualidad.Si bien es cierto que, en la actualidad, el mayor mercado logístico y de flujos de carga continúa siendo el INTER-ASIÁTICO, el que le sigue en importancia es el de ASIA-EUROPA, aportando un gran valor logístico al Mediterráneo.En la última década, las grandes cargas logísticas contenerizadas de productos procedentes de China con destino final Europa se descargaban mayoritariamente en los puertos del norte de Europa, pues el sur nunca había sido considerado como mercado atractivo ni con los puertos y nodos logísticos modernos que los nuevos tiempos empezaban a exigir.Esto se unía a una nueva tendencia en el mercado de China que empezábamos a comprobar y que cada vez es más plausible y con mayor importancia internacional. Nos referimos a este tercer mercado de China, que llamamos "LA CHINA INVERSORA".Gracias a la Unión Europea y al gran trabajo y dedicación de alguna personas del arco Mediterráneo, finalmente se concede al sur la importancia que Europa nunca le había concedido. Esto genera dos grandes retos logísticos y el mercado chino no es ajeno a ellos. Uno es la falta de nuevas y mejores instalaciones y servicios en los puertos del Mediterráneo y el segundo es la incorporación de los puertos como parte integrante de la cadena logística en sus mercados naturales y los que puedan conseguir con buenas instalaciones logísticas y buenas ofertas a los exportadores e importadores, como clientes finales.Si bien es cierto que todo lo comentado hasta ahora es historia, nos deberíamos preguntar: ¿Cómo debemos esperar la China de los próximos 20 años? Difícil pregunta pero muy importante hacer su valoración, pues seguro que implicará algo para bien o para mal en nuestras industrias o negocios en Europa.Mi punto de vista, después de 25 años viviendo en China (Hong Kong) y con todo el riesgo de equivocarme, es que la debemos esperar cambiante a un ritmo que no estamos acostumbrados los europeos. China como país, tanto en su versión industrial como de inversión y evidentemente logística, querrá tener mucha más presencia en los grandes mercados como Estados Unidos, América Latina, India y Europa, pero viendo su intervencionismo como una gran oportunidad, no una amenaza. Muchas veces esta errónea interpretación la tenemos por falta de conocimiento del mercado inversor, pero si queremos evitar que China se posicione como potencia internacional y no solo como mercado, nos equivocamos.Algunas veces, los empresarios europeos no tenemos la agilidad que los orientales tienen en general para implantar cambios en las empresas, cosa que nunca es fácil y menos en Europa, con los compromisos sociales que tenemos y debemos proteger. Pero la velocidad de los cambios de mercado generan oportunidades que cada vez son más cortas en el tiempo, con lo que debemos estar preparados y muy atentos a los cambios que debemos hacer para no perder las oportunidades mencionadas porque muchas veces los cambios más importantes son de MENTALIDAD.Hace 20 años, pocos sabíamos decir alguna marca japonesa. Hace unos diez años, pocos sabíamos decir alguna marca coreana y en la actualidad, pocos sabemos decir alguna marca china. Esto cambiará como cambió con Japón y con Corea.En esta INTERNACIONALIZACIÓN que China hará en los próximos años, básicamente con inversión, tanto financiera como industrial, y en distribución, la logística jugará un papel muy importante como se ha demostrado hasta ahora. Y el Mediterráneo será una zona de vital importancia para su estabilización en el sur de Europa y en los mercados del norte de África, y en ello el Puerto de Barcelona y la ciudad de Barcelona como capital del Mediterráneo deberá saber y ayudar a poder aprovechar las oportunidades que este nuevo paradigma de mercado aportará.