El acuerdo establece "un marco estable y permanente de colaboración" entre las dos organizaciones y considera a la Cámara de Comercio de Barcelona una "institución facultada para llevar a cabo funciones de mediación" entre empresas y autónomos. Según el convenio, los jueces con competencia en mercantil instarán a las partes en litigio a resolver su conflicto ante la Cámara de Comercio de Barcelona como entidad mediadora, una tarea que se desarrollará a través del Consolat de Mar y un cuerpo de mediadores propio.