"Cada año miles de empresas europeas desaprovechan negocios y pierden contratos en el exterior por falta de competencias lingüísticas", apuntan desde la Cámara. El 2010 el informe ELAN de la Comisión Europea señalaba que hay cuatro elementos de la gestión lingüística relacionados con unos resultados de exportación satisfactorios: tener una estrategia lingüística; contar con hablantes nativos; contratar personal lingüisticamente competente y utilizar traductores e intérpretes. En un estudio posterior hecho en Cataluña a partir de un millar de pymes, se añadió que las lenguas más habladas en el extranjero por parte de las empresas catalanas son el inglés, el francés, el italiano, el alemán y el portugués. Sin embargo, sólo el 43% tenía en cuenta las competencias lingüísticas en los procesos de selección de personal.