Sesé Integra acoge a 69 trabajadores, de los cuales 56 son personas con discapacidad y cinco de ellos son personas sordas signantes. Desde que iniciase su actividad -principalmente trabajos de montaje y premontaje de componentes-, las personas sordas han ido creando un código propio con el que comunicarse. "En la línea de trabajo deben iconizar o identificar las diferentes piezas con las que trabajan", señala Carlos Martos, director de la delegación Sur de Grupo Sesé, quien explica que, tras conocer esta situación, la dirección del centro pensó que "la mejor opción era que las personas no sordas aprendiesen nociones de la Lengua de Signos Española para tener unas mínimas condiciones de comunicación". En este sentido, la dirección de Integra contactó con la FAAS que propuso estas dos jornadas en las que impartir un taller de estrategias de comunicación con personas sordas.