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“Estamos volcados en dar soluciones a la mercancía embolsada en Oriente Medio”

  • Última actualización
    26 marzo 2026 09:49

¿Cómo está afectando operativa y comercialmente la guerra de Oriente Medio a Kuehne+Nagel ?

Por un lado, está cerrado el estrecho de Ormuz, lo cual ha embolsado aproximadamente unos cuatrocientos y pico portacontenedores en el Golfo Pérsico con una capacidad de aproximadamente algo menos de medio millón de contenedores, que se han quedado allí embolsados. En sí mismo es un problema porque hay una mercancía que hay que gestionar. Entonces, esa mercancía o se saca de allí o se declara abandono o se destruyen. Nosotros hemos habilitado una serie de corredores para poder ayudar a nuestros clientes y hay varias alternativas: descargar mercancía en Khor Fakkan, que es el puerto que está justo al otro lado del estrecho de Ormuz; bajar mercancía a Salalah; utilizar el puerto de Sohar; sacar mercancía por Jeddah, subir también por Jordania; hay una ruta más larga a Mersin (Turquía) por Bagdad... Hay diferentes opciones dependiendo de dónde esté la mercancía y nuestro papel es ayudar a los clientes a gestionar esa mercancía que está allí, o que está en el agua, o que está embolsada. Lo que pasa es que claro, aquí hay problemáticas añadidas. Las navieras pueden declarar “end of voyage”, que es una cláusula que es poco conocida pero existe y es que el armador puede declarar por determinadas causas el “fin de viaje” en cualquier momento. Se descarga la mercancía en el puerto que sea y hay que gestionarla desde ese puerto nuevamente, con lo que ello comporta, pues además estamos hablando de una zona de guerra activa y se aplican cláusulas de guerra y sobrecargos.

¿Y en cuanto al modo aéreo?

En el aéreo las compañías del Golfo suponen más del 20% de la capacidad aérea mundial y se había convertido desde hace ya bastantes años en un polo importantísimo en el tráfico Asia-Europa. Al tener ahora bloqueada esa capacidad de carga mundial, pues es un problema grande. Estamos mandando mercancía de Europa con destino final a aeropuertos del Golfo, fundamentalmente Dubái y Doha, muy puntualmente. Nos avisan con 24-48 horas de antelación y es básicamente fármacos y alimentación. Al final, hay una sobrecarga de las líneas europeas esquivando el espacio aéreo de Irán. Y bueno, pues algunos cargadores grandes encuentran soluciones directas con origen, o sea, vuelos directos a China y al sudeste asiático. Pero claro, todo esto se traduce en que todo es más caro y hay retrasos. Vamos haciendo el trabajo, pero está costando mucho más de lo normal, claro.