Aiz trasladó cuatro objetivos prioritarios. Por un lado, priorizar la finalización de los corredores prioritarios de la RTE-T y suprimir cuellos de botella de ferroviarios, particularmente los interestatales (ya sea por capacidad como Gaintzurizketa-Irún), por galibo (túneles de Hendaya-Dax) o por ruptura de carga (distinto ancho de vía en Irún-Hendaya).
Por otra parte propone impulsar el transbordo intermodal (modal shift), apoyar el desarrollo de la Autopista Ferroviaria Atlántica, en una primera fase desde Dourges hasta Jundiz, así como su futura extensión hasta Algeciras y Portugal, así como apoyar las conexiones ferroportuarias, fomentando la intermodalidad entre el tráfico marítimo y el ferroviario y promocionar la conexión de las regiones del Arco Atlántico a los corredores prioritarios con infraestructuras adecuadas a las necesidades de interoperabilidad europea.
La Comisión Arco Atlántico de la CRPM representa a las Regiones del Atlántico y participa en el desarrollo de la Estrategia Atlántica (GEA) junto con los estados miembros (Portugal, España, Francia, Reino Unido e Irlanda) y la Comisión Europea.
Tras coger el cargo, Antonio Aiz, acompañada por Marta Marin, Delegada del Gobierno Vasco en Bruselas, se reunió con Herald Ruijters, D.G. Mobility and Transport (MOVE). Este encuentro, adquiere especial relevancia, ya que han pudieron analizar directamente la revisión de la red TEN-T que se está llevando a cabo por parte de la Comisión Europea. Ambas partes coincidieron en la necesidad de “concluir con urgencia los proyectos de red prioritarios ya iniciados, y que arrastran un retraso considerable a las previsiones fijadas”.
Según el viceconsejero “es muy preocupante ver, aparte de la escasa voluntad por parte de los estados de priorizar la finalización de la red core europea, su constante deseo de incluir cada vez más líneas tanto en dicha red como en la complementaria”.
Para el Gobierno Vasco no tiene sentido ampliar el espectro de ferrocarriles a construir, cuando se ha sido incapaz de completar aquellos que ya están previamente definidos como prioritarios, ya que “los intereses de los estados se anteponen a los europeos y la red básica no termina de concluirse”.