VALENCIA. Nacido en la ciudad de Róterdam en el año 1940, fundó Martico en el año 1973 en la ciudad de Bilbao, ampliando en 1986 su presencia en el mercado español con la apertura de su delegación en Valencia. Reproducimos íntegro el comunicado enviado a este Diario por parte de la compañía:
“Rotterdam, 29 de mayo de 1940 – Bilbao, 22 de julio de 2026
Con inmensa tristeza despedimos a Pieter A. Monsma. Desde Martico queremos rendir homenaje a quien fue nuestro fundador y una figura esencial en la historia y el desarrollo de nuestra compañía.
Nacido en Rotterdam el 29 de mayo de 1940, su vínculo con España y con el sector marítimo comenzó a través de una singular travesía. Llegó a Valencia a bordo de un buque de la empresa para la que trabajaba en Países Bajos. Sus conocimientos de idiomas, su visión internacional y su capacidad para desenvolverse en entornos diversos le abrieron las puertas a una nueva etapa profesional y personal.
Tras sus primeros años en Valencia, se estableció en Bilbao, donde fundó Martico en 1973. Años más tarde, en 1986, impulsó también Martico Valencia, consolidando un proyecto empresarial cuyo legado permanece profundamente ligado a ambas compañías.
Empresario visionario y gran conocedor del sector marítimo-portuario, Pieter impulsó un modelo basado en la excelencia en el servicio, la confianza en las personas y una permanente capacidad de adaptación a los cambios del mercado. Su firme convicción de que el equipo humano era el principal activo de una empresa marcó la cultura de las compañías que fundó y sentó las bases de un crecimiento sostenido durante más de cinco décadas.
La evolución de Martico, desde sus inicios como empresa consignataria hasta convertirse en un grupo de referencia internacional en el transporte y la logística, refleja su visión, su esfuerzo, su inteligencia y su inquebrantable espíritu emprendedor.
Pero Pieter fue mucho más que un gran empresario. Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo recuerdan a una persona cercana y generosa, con un particular sentido del humor y una personalidad firme e inconfundible. Sus logros y su posición nunca le hicieron olvidar a las personas menos afortunadas, por las que mostró siempre una especial sensibilidad y preocupación.
Pieter A. Monsma deja un legado de profesionalidad, innovación, compromiso y humanidad que perdurará en Martico Bilbao, en Martico Valencia y, especialmente, en todas las personas que trabajaron junto a él y que hoy continúan desarrollando el proyecto que inició.
Desde Martico trasladamos nuestro más sentido pésame a su familia, amigos y allegados.
Su recuerdo y su legado permanecerán siempre vivos entre nosotros.
Martico Bilbao y Martico Valencia”.