Un evento de la envergadura de la Fiesta de la Logística de Valencia, XXXV Concurso Mundial de Paellas para Empresas del Sector Logístico, la Fiesta de las Mil Paellas, la mayor concentración conocida en el mundo de profesionales de un mismo sector, organizada por Diario del Puerto, cuenta con una serie de detalles y matices tales que es imposible que todos se den cuenta de todo. Vamos a intentar subrayar algunos de ellos.
VALENCIA. De entrada, he de puntualizar que, efectivamente, lo estamos dejando. Ya solo miramos los partes meteorológicos de vez en cuando. No a cada instante, como hicimos las semanas previas a la fiesta. La noche del jueves y la mañana del viernes todavía analizábamos la posibilidad de aplazar el evento, queriendo ignorar que el evento, por la gigantesca envergadura de su montaje, es inaplazable. Los profesionales del sector nos empujaron a tirarnos a la piscina, rogando que no hubiera agua.
El sufrimiento fue físico, real, concreto. Así supo mucho mejor el éxito del viernes, medido a través, como siempre, de la única medida que nos vale: las numerosísimas felicitaciones de nuestros amigos logísticos, de nuestros socios suscriptores.
Realmente Mundial
Los que estamos en este evento desde los prolegómenos de la primera edición, allá por 1990, sabemos que el nombre de Mundial no es casual. Mi entonces compañero, Miguel Pelegrí, ideólogo de esta loca iniciativa, defendía que, al ser un evento pensado para el sector logístico portuario, seguramente contaríamos con participantes de otros lares, allende las fronteras.
El pasado viernes hubo participantes locales, nacionales e internacionales. En este último capítulo, entre los más de 13.000 logísticos participantes (casi 10 veces que los habitantes de mi pueblo), los hubo procedentes de Taiwán, Alemania, Francia, Finlandia, Suiza, China... Todos los participantes se llevaron una inmejorable imagen con su visita a la Fiesta. Llegando, en muchos casos, hasta las lágrimas de emoción en determinados momentos de la Fiesta de la Logística, como la mascletá.
La Fiesta de la Logística muestra de forma rotunda, real, inapelable, la verdadera dimensión de este mundo logístico
La amplitud del sector
Todo el mundo habla de los muchos puestos de trabajo que genera el sector. La Fiesta de la Logística muestra de forma rotunda, real, inapelable, la verdadera dimensión de este mundo logístico. El sumergirse entre los miles de participantes deja perplejos hasta a los propios logísticos, que no han tenido otra ocasión de ver, de verdad, cuántos somos, aunque no estemos todos.
Además, directivos empresariales (asistieron todos) y políticos, con la delegada del Gobierno y el president de la Generalitat al frente, pudieron volver a asombrarse de toda la envergadura de nuestro mundo. Ya no hace falta que nadie se lo cuente al nuevo president (la delegada viene casi cada año).
Los que lo hacen posible
Mención especial merecen, como siempre, la buena gente de la Falla Dr J. J. Dómine, con la que, desde siempre, trabajamos codo con codo para sacar esto adelante.
Además de ellos y del equipazo de Diario del Puerto, no podemos olvidar a todos los que han pasado nervios con nosotros. A los que han montado bajo la lluvia los días previos: proveedores de carpas, mesas, sillas, ambulancias, seguridad, bomberos, control de accesos, zancudos, luces, música, orquesta, pirotecnias, electricidad, montadores, demostración de zumba, señalética, merchandising, catering, extintores, limpieza, radios, cadenas de televisión, policía... logística. Fue realmente impresionante ver todo lo que tantos hicieron por esta fiesta de todos.
Y, sobre todo, fue muy emocionante ver el talante con el que lo hicieron. A todo esto, hay que sumar el gasto en viajes, hoteles, restaurantes y bares que hicieron algunos de los participantes. Todos ellos, añadido a las 280 empresas participantes, con especial mención a los imprescindibles patrocinadores especiales, patrocinadores y colaboradores, volvieron a cuajar un nuevo exitazo, al que si le sumamos que solo llovió un par de ratos... nos sale casi un milagro. A punto estoy de empezar a creer. Muchas gracias a todos.