La localización es uno de los principales argumentos del proyecto. Nova Horche se sitúa en el municipio de Horche, muy próximo a Guadalajara y frente a Valdeluz, con fachada directa tanto a la N-320 como a la carretera GU-921, mediante dos nuevos accesos previstos dentro de la urbanización.
Desde la N-320 se accede a la A-2 en apenas siete kilómetros, lo que permite conectar rápidamente con Madrid, Zaragoza y el resto del eje logístico del noreste peninsular.
Además, el entorno continúa reforzando su conectividad mediante futuras actuaciones impulsadas por el Ministerio de Transportes para mejorar los enlaces viarios de la zona, incrementando la accesibilidad hacia la A-2, la R-2 y otros municipios industriales del entorno.
La ubicación también se beneficia del desarrollo del futuro Puerto Seco de Marchamalo y del creciente protagonismo del transporte ferroviario en las cadenas logísticas. La evolución hacia modelos multimodales, donde las mercancías viajan directamente desde los puertos hacia plataformas interiores conectadas por ferrocarril, abre nuevas oportunidades para el conjunto del Corredor del Henares.
Según informa Luis Alberto Herrero, Nova Horche incorpora una importante infraestructura verde, ya que el proyecto contempla más de 100.000 metros cuadrados de zonas verdes, distribuidas en forma de anillo perimetral alrededor del desarrollo. Estas áreas incluirán actuaciones paisajísticas, recuperación de flora autóctona, láminas de agua y espacios para el bienestar común.