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KLN activa rutas logísticas alternativas por la crisis de Ormuz

  • Última actualización
    23 abril 2026 16:01

KLN está reforzando su red de soluciones logísticas alternativas con el objetivo de mantener la continuidad de las cadenas de suministro hacia Oriente Medio, especialmente hacia los países del Golfo, en la medida de lo posible.

MADRID. KLN refuerza su red global con rutas multimodales alternativas Air-Truck y Sea-Truck en un contexto de alta tensión en las cadenas de suministro internacionales por la crisis en el Estrecho de Ormuz y para garantizar la continuidad del comercio con Oriente Medio.

La primera solución es Air-Truck, diseñada para envíos urgentes. Este modelo combina transporte aéreo desde Europa hasta Abu Dabi, donde se centraliza la operación logística, con distribución por carretera hacia los distintos países del Golfo.

La segunda solución es Sea-Truck, orientada a envíos en los que el equilibrio entre coste, capacidad y fiabilidad es prioritario. En este caso, la mercancía se transporta por vía marítima desde puertos del Mediterráneo y continúa por carretera hasta su destino final en el Golfo. El servicio incluye gestión aduanera y coordinación logística integral, con tiempos de tránsito estimados de entre 15 y 20 días y una mayor previsibilidad frente a rutas actualmente afectadas por desvíos y congestión.

Oriente Medio continúa consolidándose como una región clave en el comercio internacional, tanto por su relevancia energética como por su creciente demanda de bienes industriales y de consumo.

En este contexto, KLN destaca que su enfoque multimodal permite a las empresas adaptar sus operaciones logísticas sin interrupciones, ajustando la solución en función de la urgencia, el volumen y la planificación de cada envío.

Las soluciones Air-Truck y Sea-Truck se posicionan como alternativas que contribuyen a mantener la conectividad comercial entre Europa y el Golfo en un entorno marcado por la incertidumbre

Estrecho de Ormuz

Desde KLN señalan que el impacto del cierre del Estrecho de Ormuz refleja una transformación estructural en la logística global. “El sector logístico está entrando en una fase en la que la eficiencia ya no depende únicamente del coste o del tiempo, sino también de la capacidad de adaptación ante disrupciones”, apuntan desde la compañía.

Este sistema permite reducir los tiempos de tránsito a un rango aproximado de entre uno y seis días, siendo especialmente adecuado para mercancías urgentes, de alto valor o con requisitos de entrega críticos.

El cierre del Estrecho de Ormuz está provocando una reorganización significativa de las rutas comerciales globales. Esta vía estratégica para el transporte energético y marítimo internacional, conecta Europa, Asia y África, y su interrupción ha obligado a navieras y operadores logísticos a rediseñar rutas, asumir mayores costes operativos y afrontar mayores tiempos de tránsito e incertidumbre.

En paralelo, la presión sobre el transporte aéreo y los principales hubs internacionales ha aumentado, generando tensiones en la capacidad disponible y complicando la planificación de inventarios en sectores como automoción, retail, industrial o farmacéutica.

El cierre del Estrecho de Ormuz no representa únicamente una interrupción puntual, sino un factor que acelera una tendencia estructural: la necesidad de cadenas de suministro más flexibles, diversificadas y resilientes frente a cambios geopolíticos.

En la actualidad, el transporte marítimo se enfrenta a mayores tiempos de tránsito y menor previsibilidad, mientras que el transporte aéreo opera con una capacidad más ajustada y costes elevados. Este escenario incrementa la complejidad en la planificación logística y afecta directamente a la disponibilidad de productos y a la estabilidad de los flujos comerciales entre Europa y Oriente Medio.