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La automatización con robots permite un rápido retorno de la inversión

La automatización con robots en almacenes ya no es cosa del futuro: se trata de una estrategia rentable y cada vez más accesible, que permite a la mayoría de las empresas recuperar su inversión en un período inferior a dos años.

MADRID. La automatización logística con robots se ha consolidado como una estrategia rentable a corto plazo: la mayoría de las empresas recupera su inversión en menos de dos años, optimizando operaciones, reduciendo errores y ganando eficiencia en sus almacenes, tal y como apunta Moinsa, consultora logística especializada en almacenes.

Cambios recientes en el sector logístico han convertido la automatización en una prioridad. La escasez y el aumento de costes de la mano de obra, los avances tecnológicos que han reducido el coste de implementación y el auge del e-commerce y las entregas rápidas hacen que automatizar deje de ser un extra para convertirse en una necesidad.

El desafío más inmediato para las empresas que todavía no han automatizado es hacer frente al reciente aumento de los costes operativos y de transporte. En este contexto, los almacenes que aún no han dado el salto a la automatización se enfrentan a desventajas frente a la competencia, que ya disfruta de procesos más rápidos y organizados. Además, la automatización, apoyada por los Sistemas de Gestión de Almacenes, permite un mejor control de la productividad y de los procesos internos, facilitando la detección y corrección rápida de errores.

Según Marcos Porrero, consultor de automatizaciones en Moinsa, consultora logística especializada en almacenes, “El mejor momento para automatizar una tarea es siempre ahora, mejor hoy que mañana. La competencia se ha dado cuenta del potencial que tiene, y ya está adoptando estas soluciones”. Los datos también lo confirman: las ventas mundiales de robots para operaciones logísticas pasaron de 75.000 unidades en 2019 a 400.000 en la actualidad. Quienes no se adapten corren el riesgo de quedar rezagados y perder cuota de mercado.

Los robots pueden asumir tareas como picking, empaquetado de productos o descarga de camiones. Generalmente, se encargan de tareas que requieren un esfuerzo físico elevado, reduciendo la fatiga y liberando al personal para que pueda enfocarse en tareas más estratégicas y de supervisión.

Moinsa Consulting, consultora logística especializada en el sector de la moda, ofrece soluciones de automatización para picking y almacenamiento, contando con alianzas con socios estratégicos como Libiao Robotics y GreyOrange. Además de integrar la tecnología de sus socios, Moinsa refuerza sus soluciones desarrollando productos propios, como el túnel RFID para prenda colgada que ha lanzado recientemente al mercado.

Estrategia correcta

Pero la tecnología por sí sola no garantiza resultados: la estrategia correcta es clave. Por ello, un buen partner no sólo aporta la tecnología, sino también el análisis, planificación y soluciones personalizadas según las necesidades de cada cliente.

Un ejemplo de esto es la colaboración de Moinsa Consulting con Libiao Robotics: mientras Moinsa aporta el análisis de los problemas, la estrategia a seguir y el soporte continuo, Libiao aporta la tecnología robótica de vanguardia que permite automatizar procesos complejos de manera eficiente y fiable.

La automatización con robots no solo mejora la operativa: también genera retornos de inversión muy rápidos. En muchas empresas, las soluciones de automatización permiten recuperar la inversión en menos de dos años, e incluso en automatizaciones complejas se han observado retornos en tan solo ocho meses.

La rapidez del retorno depende de varios factores, entre ellos cómo se adapten los procesos internos a las nuevas herramientas: intentar trabajar “como siempre, pero más rápido” limita la productividad y reduce los beneficios de la automatización. La clave está en adaptar la forma de trabajar a la tecnología, en lugar de adaptar la tecnología a la forma de trabajar ya existente.

Tras implementar las soluciones, las métricas más visibles son la reducción de errores y el aumento de productividad. Al dejar en manos de robots las tareas repetitivas y físicas, el personal puede centrarse en labores de mayor valor, lo que puede reducir los errores hasta un 99% y multiplicar la productividad. La consecuencia directa es una disminución de los costes operativos, consolidando la rentabilidad de la inversión en tiempo récord.