MADRID. El estudio ofrece un diagnóstico de las necesidades actuales y futuras de cualificación profesional en uno de los sectores estratégicos de la economía madrileña y plantea un conjunto de recomendaciones para impulsar un modelo formativo más especializado, flexible y conectado con las necesidades reales de las empresas.
La jornada fue inaugurada por Mercedes Marín, Directora general de Formación de la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, quien destacó:
«Las conclusiones de este estudio reflejan la realidad operativa de la logística, las necesidades del sector y por dónde tenemos que ir para que el talento que quiera acceder sepa qué competencias necesita y cómo debe formarse. La logística es una actividad cada vez más especializada, y cada vez cobran protagonismo nuevas necesidades asociadas con la digitalización. Además, la captación de talento se ha convertido en una pieza clave para lograr el impulso necesario».
La presentación de los resultados corrió a cargo de Gabino Diego Díaz, CEO de Foro de Logística, quien expuso las principales conclusiones de una investigación desarrollada con la colaboración de más de 50 empresas y organizaciones representativas del sector.
Durante su intervención, Diego destacó que la Comunidad de Madrid se ha consolidado como uno de los principales polos logísticos de España, pero que mantener ese liderazgo exige afrontar un desafío fundamental: disponer de profesionales suficientemente cualificados para responder a la transformación de las actividades logísticas y del transporte.
El estudio identifica una doble brecha estructural de talento. Por una parte, las dificultades para cubrir ocupaciones tradicionales, especialmente en el transporte por carretera, las operaciones de almacén y otras actividades operativas. Por otra, la creciente demanda de profesionales especializados en digitalización, automatización, inteligencia artificial, análisis de datos y gestión avanzada de las cadenas de suministro.
Asimismo, pone de manifiesto que el principal problema del sistema formativo no es tanto la ausencia de oferta como su fragmentación, la insuficiente especialización y la necesidad de adaptarla con mayor rapidez a la evolución tecnológica y operativa de las empresas.
Entre las principales conclusiones presentadas destacan la importancia estratégica de los mandos intermedios, la incorporación de las competencias digitales y la sostenibilidad a todos los niveles profesionales, la actualización del profesorado y la necesidad de reforzar la formación práctica y la colaboración entre empresas y centros formativos.
«Durante décadas hemos construido infraestructuras para mover mercancías. Ahora tenemos que construir la infraestructura necesaria para desarrollar a las personas que las harán funcionar», fue una de las ideas centrales de la presentación.
Más allá del diagnóstico, el estudio plantea avanzar hacia un modelo de formación capaz de anticipar las necesidades del mercado laboral y acompañar a los profesionales durante toda su trayectoria.
Entre las recomendaciones estratégicas figuran el impulso de una estrategia regional de talento logístico 2026-2030, la creación de mecanismos permanentes de observación de las necesidades profesionales, el desarrollo de itinerarios formativos modulares y acreditables y el fortalecimiento de la formación dual y de la colaboración entre la Administración, las empresas y los centros educativos.
El informe también propone modernizar los contenidos formativos, incorporar las competencias emergentes y facilitar la acreditación de las competencias adquiridas mediante la experiencia profesional.
La conclusión principal es que la competitividad logística del futuro dependerá cada vez más de las personas capaces de gestionar tecnologías, operaciones y cadenas de suministro crecientemente complejas.