VALENCIA. La Fundación Valenciaport inauguró ayer con éxito de asistencia su nuevo ciclo de conferencias “Encuentros en el Puerto de Valencia”. Esta primera sesión de reflexión y diálogo contó con la intervención del físico y divulgador científico Alberto Aparici, quien analizó las claves y el impacto real de la computación cuántica.
Bajo el título “Del cuanto a la pantalla. Una breve introducción a la computación cuántica”, Aparici aclaró el uso de esta tecnología emergente. “No se trata de hacer dispositivos más rápidos, sino de usar la información de otra manera”, explicó el experto. Según el físico, en estos sistemas la información está distribuida por toda la memoria, permitiendo realizar en un solo paso operaciones que en la informática tradicional requerirían recorrer todo el disco duro.
El ponente también rebajó las expectativas inmediatas al señalar que “solo serán más rápidas las operaciones que se puedan aprovechar de este carácter ‘distribuido’ de la información. Es posible que vivamos unas décadas en que los ordenadores cuánticos sean superespecialistas, dedicados en exclusiva a problemas concretos. Para el resto de funciones seguiremos usando los ordenadores convencionales, que son muy eficientes”.
Aparici concluyó que el principal freno actual es el desarrollo tecnológico. Aunque los prototipos actuales son visualmente espectaculares, el experto matizó que “en realidad son pequeños, casi de juguete”. El verdadero reto de la industria radica en construir memorias más grandes sin perder la estabilidad del sistema. “Seguramente aún nos quedan diez o quince años para tener un ordenador cuántico ‘adulto’”, pronosticó.