MADRID. Según Check Point Research, La cadena de ciberataque tradicional requería habilidades especializadas, recursos significativos y tiempo. La IA está comprimiendo drásticamente estos tres factores. Check Point Research ha documentado el uso de la IA en casi todas las etapas de las operaciones de ciberseguridad modernas: desde el reconocimiento, desarrollo de malware e investigación de vulnerabilidades, hasta el robo de credenciales, phishing y actividades posteriores a la intrusión.
La tecnología permite completar en minutos tareas que antes requerían días y está ayudando a los actores con menor formación a ejecutar ataques altamente sofisticados. Plataformas como EvilTokens integran IA directamente en campañas de phishing, analizando bandejas de entrada robadas mediante modelos de lenguaje (LLM) para redactar fraudes personalizados que imitan el estilo del usuario. Asimismo, plataformas de fraude de voz como ATHR automatizan llamadas para extraer credenciales sin intervención humana directa.
A medida que las empresas integran la IA en correos, navegadores, herramientas de colaboración y entornos de desarrollo, la propia tecnología se convierte en un objetivo. La compañía ha identificado dos categorías principales de riesgo: amenazas exclusivas de la IA (como prompt injection, envenenamiento de memoria y abuso de configuración) y vulnerabilidades de software tradicional aplicadas a sistemas de IA con permisos extendidos.
La inyección de prompts ha pasado de la teoría a la realidad operativa. Los investigadores identificaron aproximadamente 15.300 cargas payload de prompt injection indirecto ocultas en páginas web públicas, con un 70% embebidas en HTML no visible para humanos. Además, la telemetría de Check Point Research registró un incremento de casi cinco veces en las detecciones de cargas maliciosas extensas entre marzo y mayo de 2026.
Por otro lado, la aparición de la ‘cadena de suministro de agentes’ (integrada por servidores MCP, complementos y catálogos de extensiones y funciones para IA) introduce un nuevo mapa de dependencias. Check Point Research halló debilidades de seguridad en el 40% de 10.000 servidores MCP revisados, y detectó 428 casos (sobre 46.500 paquetes de software analizados) donde los desarrolladores expusieron involuntariamente archivos de configuración sensibles de IA con credenciales activas.