La inteligencia artificial avanza desde el análisis hacia la acción en las cadenas de suministro, según señala el último informe Logistics Trend Radar 8.0 de DHL, que identifica la autonomía, la transformación del empleo, la gobernanza responsable y la sostenibilidad como grandes fuerzas de cambio para la próxima década.
bilbao. La IA está pasando de desempeñar un papel de apoyo a asumir una función operativa en la logística. Esta es una de las principales conclusiones del DHL Logistics Trend Radar 8.0, octava edición del estudio bienal con el que el grupo identifica las tendencias tecnológicas, sociales y empresariales que previsiblemente configurarán las cadenas de suministro durante la próxima década.
El cambio es relevante porque la IA ya no aparece únicamente como una herramienta destinada a analizar información, generar contenidos o asistir a los trabajadores. DHL identifica una evolución “de la asistencia a la autonomía”, en la que los sistemas inteligentes adquieren progresivamente capacidad para planificar, decidir y actuar para alcanzar unos objetivos determinados.
La IA agéntica (Agentic AI) constituye una de las expresiones más claras de este salto y figura entre las tendencias de mayor impacto del nuevo Radar. A diferencia de generaciones anteriores de IA, que principalmente responden a instrucciones o analizan datos, los sistemas agénticos interpretan información, toman decisiones, planifican procesos de varias etapas y ejecutan acciones con una intervención humana limitada.
El futuro de la logística combinará la experiencia humana con tecnologías cada vez más autónomas
Autónoma y adaptativa
Para la logística, esto abre la puerta a unas cadenas de suministro más autónomas y adaptativas. DHL señala aplicaciones prácticas como anticipar la escasez de inventario, desviar los envíos para evitar disrupciones o ajustar dinámicamente la capacidad de transporte en tiempo real. El objetivo ya no es sólo facilitar a los responsables de las operaciones una información de mayor calidad, sino convertir progresivamente esa información en acciones.
La analítica basada en IA (AI Analytics) refuerza esta evolución. Según DHL, permite a las organizaciones descubrir patrones, anticipar disrupciones, prever resultados y recomendar actuaciones con una velocidad y una escala sin precedentes. La combinación del análisis automatizado y los sistemas agénticos acerca así a la IA a convertirse en una capa operativa transversal de las cadenas de suministro.
El Radar muestra también que la influencia de la IA va más allá de la eficiencia de las operaciones. El AI Commerce, otra nueva tendencia, está cambiando la forma en que consumidores y empresas descubren y adquieren productos, extendiendo potencialmente la automatización a lo largo de todo el proceso de compra. Al mismo tiempo, la Compute Economy refleja la creciente importancia estratégica de las infraestructuras informáticas y de la logística asociada a los centros de datos y a la capacidad de computación.
“IA autónoma y fìsica”
Una frontera adicional es la denominada IA física. Los humanoides aparecen en el Radar como una tendencia emergente a más largo plazo que podría llevar sistemas inteligentes cada vez más capaces a almacenes y otros entornos logísticos físicos. Klaus Dohrmann, vicepresidente de Innovation and Trend Research de DHL Customer Solutions & Innovation, habla de una era de “IA autónoma y física”, con sistemas capaces de percibir su entorno, desenvolverse en escenarios complejos y tomar decisiones con una intervención humana mínima.
Sin embargo, el análisis de DHL no plantea esta transformación como una simple sustitución de personas por máquinas. El cambio en la fuerza laboral es el otro gran eje del informe. Sensores, operaciones remotas, robótica colaborativa y asistentes para el entorno laboral basados en IA transformarán los puestos de trabajo, las competencias, la seguridad y la experiencia de los empleados.
Al asumir actividades repetitivas y apoyar la toma cotidiana de decisiones, estas tecnologías pueden permitir a los trabajadores concentrarse en funciones de mayor valor, entre ellas la resolución de problemas, la atención al cliente y la supervisión de las operaciones. Employee Belonging y Augmented Workplaces aparecen por ello como tendencias relevantes, reflejando la necesidad de mantener a las personas formadas e integradas a medida que la tecnología penetra en sus puestos de trabajo.
“El futuro de la logística no estará definido por las personas frente a la IA”, dice Thomas Ogilvie, Chief Human Resources Officer y Labor Director de DHL Group, sino por la eficacia con la que las organizaciones sean capaces de combinar la experiencia humana con unas tecnologías cada vez más capaces.
Nuevas responsabilidades
Una mayor autonomía implica nuevas responsabilidades. DHL sitúa la ética de la IA y la Cybersecurity 2.0 entre las tendencias con mayor impacto. Cuando los sistemas inteligentes intervienen en la previsión de la demanda, la planificación de inventarios o las decisiones de transporte, la gobernanza, la transparencia, la seguridad y la supervisión humana dejan de ser aspectos secundarios para convertirse en requisitos operativos.
La sostenibilidad mantiene también su protagonismo pese avance de la IA. La descarbonización y los combustibles sostenibles siguen figurando entre las tendencias fundamentales, junto con la circularidad y la electrificación de vehículos pesados y ligeros. DHL observa cómo las empresas despliegan flotas eléctricas, amplían el uso de combustibles alternativos y rediseñan sus cadenas para favorecer la reutilización y la eficiencia de los recursos.
La conclusión es que la próxima transformación logística no procederá de una única tecnología. El Radar dibuja una convergencia entre IA, robótica, infraestructuras digitales, transformación laboral, resiliencia y sostenibilidad. La ventaja competitiva dependerá cada vez más de cómo las empresas sean capaces de integrar todos estos elementos sin perder de vista el papel central de las personas.
Gobernar una IA autónoma
A medida que la inteligencia artificial adquiere capacidad para actuar y no únicamente para asesorar, DHL advierte de que su implantación responsable se convierte en un imperativo empresarial. El Logistics Trend Radar 8.0 destaca la ética de la IA y la relaciona directamente con la evolución de la ciberseguridad.
La razón es fundamentalmente operativa. Los sistemas de IA comienzan a incorporarse a actividades que afectan directamente al movimiento de mercancías, como la previsión de la demanda, la planificación del inventario y las decisiones relacionadas con el transporte. Errores, datos manipulados, resultados sesgados o sistemas comprometidos pueden tener, por tanto, consecuencias que trascienden el entorno digital.
DHL plantea la necesidad de integrar principios de responsabilidad en el diseño, implantación y gobernanza de estos sistemas, de acuerdo con unos requisitos legales y estándares éticos que también están evolucionando. A medida que las aplicaciones aumenten en número, complejidad y autonomía, las empresas deberán prestar mayor atención a la seguridad de los datos, la protección de los algoritmos y la transparencia. El desafío consiste, por tanto, en innovar sin perder el control.
Del comercio inteligente al futuro robot humanoide
La influencia de la inteligencia artificial sobre la logística no se limita a optimizar almacenes, rutas o inventarios. El DHL Logistics Trend Radar 8.0 incorpora tres nuevas tendencias que muestran cómo la IA puede transformar también la forma de comprar, las infraestructuras necesarias para sostener la economía digital y la propia automatización física: AI Commerce, Compute Economy y humanoides. El comercio basado en IA (AI Commerce) anticipa un escenario en el que los sistemas inteligentes tendrán una participación creciente en los procesos mediante los cuales consumidores y empresas descubren y adquieren productos. Su desarrollo puede alterar los actuales patrones del comercio electrónico y, con ellos, la planificación logística asociada a la demanda, el fulfillment y la distribución.
La segunda tendencia, la Compute Economy, pone el foco en un aspecto menos visible de la expansión de la inteligencia artificial: la enorme infraestructura informática necesaria para hacerla posible. El crecimiento de la capacidad de computación incrementa la importancia estratégica de los centros de datos y genera, a su vez, nuevas necesidades logísticas vinculadas a su construcción, equipamiento, funcionamiento y expansión. Para DHL, las infraestructuras informáticas pasan así a adquirir una relevancia creciente dentro del propio ecosistema logístico. Más a largo plazo aparecen los humanoides, que el Radar identifica como una tendencia emergente capaz de redefinir la automatización basada en inteligencia artificial en entornos físicos. Frente a robots diseñados para ejecutar una tarea concreta, el avance de la IA física apunta hacia máquinas capaces de desenvolverse en escenarios más diversos y complejos. Almacenes y centros logísticos podrían convertirse en uno de sus campos de aplicación. Como señala Klaus Dohrmann, vicepresidente de Innovation and Trend Research de DHL Customer Solutions & Innovation, se abre una etapa de “IA autónoma y física”, en la que los sistemas inteligentes podrán percibir activamente el mundo, desenvolverse en entornos complejos y adoptar decisiones con una intervención humana mínima.