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La inmologística, un sector cada vez más exigente que redefine la cadena logística

  • Última actualización
    29 mayo 2026 13:36

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La transformación de las cadenas de suministro está cambiando también el mapa inmobiliario de la logística. Por este motivo, el SIL se ha convertido en uno de los principales escaparates de la evolución en la inmologística, con cada vez más proyectos innovadores destinados a nuevas plataformas, hubs especializados y soluciones tecnológicas capaces de responder a una logística cada vez más compleja y exigente.

BARCELONA. Cristian Oller, SVP y Head of Asset Management del Sur de Europa de Prologis, considera, en declaraciones a Diario del Puerto, que el sector llega a 2026 “más preparado y profesionalizado”, aunque también sometido a mayores exigencias. Según explica, el contexto actual obliga a poner el foco “en ejecución, eficiencia, sostenibilidad y anticipación de riesgos estructurales”. Oller identifica además tres grandes factores que marcarán la evolución de la inmologística durante los próximos años: “La presión sobre la oferta de espacio logístico en ubicaciones clave, el crecimiento sostenido del comercio electrónico y la energía como factor estratégico para la continuidad operativa”.

En esa misma dirección habla Beatriz Olabarría, Head of Business Development de Dunas Capital Real State, que considera que la inmologística ha dejado de ser “un activo inmobiliario más” para convertirse en “una infraestructura estratégica para la economía y la competitividad empresarial”. La directiva destaca el creciente interés por hubs vinculados al nearshoring, la reindustrialización y la reorganización de las cadenas de suministro europeas.

Olabarría afirma que España juega un papel relevante en este escenario y tiene “una gran oportunidad para consolidarse como nodo clave del sur de Europa”, especialmente por su posición geográfica y capacidad logística. Sin embargo, el modelo también está evolucionando. “Ya no solo se piden hubs de logística al uso, sino grandes ecosistemas donde convivan empresas y empleados creando nuevos desarrollos de ciudad”, explica la directiva de Dunas Capital Real State.

Robotización

Uno de los grandes cambios del sector tiene que ver con la automatización. La robotización y la integración de inteligencia artificial están modificando profundamente tanto las operativas de los operadores como el diseño de las plataformas. Según recuerda Cristian Oller, alrededor del 30% de los activos logísticos modernos ya incorporaban algún tipo de automatización en 2025.

Las necesidades de los clientes son hoy mucho más complejas que hace apenas unos años. Luis Lázaro, director de Retail y Logística de Merlin Properties, señala que los operadores demandan “instalaciones cada vez más preparadas desde un punto de vista técnico”, con mayor potencia eléctrica, sistemas de climatización avanzada y capacidad para integrar automatización desde el primer momento.

Beatriz Olabarría coincide en que las compañías ya no buscan únicamente superficie disponible, sino “instalaciones capaces de aportar eficiencia, flexibilidad, sostenibilidad y capacidad tecnológica y energética”. La responsable de Dunas Capital Real State destaca además la creciente necesidad de plataformas “capaces de adaptarse rápidamente a cambios en la demanda, nuevos flujos logísticos o diferentes modelos de distribución”.

La evolución tecnológica también está impulsando una transformación del propio diseño de las naves. Los nuevos desarrollos incorporan soluciones de robótica, sistemas inteligentes de gestión, análisis de datos en tiempo real y configuraciones mucho más modulares. Según Beatriz Olabarría, los activos se diseñan cada vez más pensando en “escalabilidad y versatilidad operativa”.

El auge del comercio electrónico continúa siendo uno de los grandes motores de esta transformación. La necesidad de reducir tiempos de entrega y aumentar la capacidad de respuesta obliga a disponer de plataformas más eficientes y mejor conectadas. Al mismo tiempo, el crecimiento de la logística urbana y la última milla está incrementando el interés por activos de menor tamaño situados cerca de los núcleos de consumo.

Luis Lázaro destaca precisamente que, aunque las naves de gran formato seguirán siendo protagonistas por las sinergias que ofrecen en términos de costes y concentración de operaciones, el mercado muestra “un creciente interés por activos de menor tamaño”, especialmente vinculados a la logística urbana y localizaciones secundarias bien conectadas.

Sostenibilidad

La sostenibilidad es otro de los grandes ejes de transformación del sector. Las compañías consideran que la eficiencia energética y la descarbonización han dejado de ser un valor añadido para convertirse en un estándar de mercado. Luis Lázaro señala que “el autoconsumo mediante instalaciones fotovoltaicas, la electrificación de flotas internas o la preparación de los activos para puntos de recarga forman parte hoy de las exigencias habituales de los operadores”.

Cristian Oller recuerda que Prologis ya ha superado “el hito de conseguir un gigavatio de capacidad solar y almacenamiento en baterías”, reforzando así la independencia energética de sus clientes y comunidades. La energía se ha convertido además en un elemento crítico para garantizar la continuidad operativa de las plataformas.

La creciente demanda energética derivada de la automatización y de nuevas actividades como el frío industrial o los data centers está generando importantes tensiones sobre la red eléctrica. Cristian Oller advierte de que “la capacidad real de la red eléctrica para soportar automatización, frío industrial y nuevas tecnologías irá ganando protagonismo”. Beatriz Olabarría añade que muchas instalaciones fotovoltaicas ya se desarrollan también para “conseguir la potencia eléctrica que la red de suministros no siempre proporciona”.

La tecnología desempeña igualmente un papel central en la mejora de la eficiencia operativa y el bienestar laboral. Los sistemas inteligentes de monitorización energética, mantenimiento predictivo y gestión automatizada permiten optimizar consumos y mejorar la competitividad de los activos.

El bienestar de los trabajadores empieza además a ganar protagonismo dentro del diseño de las plataformas. Beatriz Olabarría señala que las nuevas instalaciones buscan crear “entornos de trabajo más seguros y saludables”, incorporando zonas verdes, espacios comunes y servicios orientados a mejorar la experiencia de los empleados. Todo ello responde a un reto creciente para el sector: la captación y retención de talento.

Pese al dinamismo del mercado, el sector continúa encontrando importantes barreras para su crecimiento. La falta de suelo finalista y la lentitud de los procesos urbanísticos son algunas de las principales preocupaciones compartidas por las compañías.

Prologis advierte de que los procesos de recalificación “pueden alargarse hasta una década” y lamenta que “la administración extremadamente garantista no permite que el sector acelere como la competitividad de nuestro país demanda”. Luis Lázaro considera igualmente que “los plazos urbanísticos prolongados y la complejidad para obtener determinadas autorizaciones retrasan la puesta en marcha de proyectos”.

Desde Dunas Capital Real State, Olabarría reclama “una planificación territorial más coordinada y estratégica” y considera que “la agilidad administrativa se ha convertido en un factor clave para atraer inversión y actividad empresarial”. El sector pide una mayor colaboración público-privada para acelerar desarrollos estratégicos y evitar que España pierda competitividad frente a otros mercados europeos.

De cara al SIL 2026, buena parte de los debates girarán precisamente alrededor de la disponibilidad energética, la escasez de suelo logístico y la necesidad de agilizar la tramitación urbanística. También ganarán protagonismo cuestiones como la inteligencia artificial, los proyectos build to suit o la creciente especialización de las plataformas.

Las compañías coinciden en que la inmologística entra en una nueva etapa mucho más sofisticada, donde ya no basta con desarrollar metros cuadrados. El valor diferencial estará ligado a la capacidad de ofrecer activos inteligentes, sostenibles, energéticamente eficientes y preparados para responder a cadenas de suministro cada vez más rápidas, complejas y flexibles.

EN DESTACADO
Luis Lázaro
Director de Retail y Logística de Merlin Properties

“Los operadores demandan instalaciones cada vez más preparadas desde un punto de vista técnico”

Cristian Oller
SVP y Head of Asset Management del Sur de Europa de Prologis

“La energía se ha convertido en un factor estratégico para la continuidad operativa”

Beatriz Olabarría
Head of Business Development de Dunas Capital Real State

“Ya no solo se piden hubs de logística al uso, sino grandes ecosistemas donde convivan empresas y empleados”

La inmologística especializada, la nueva demanda del mercado

La inmologística avanza hacia una etapa marcada por la especialización de los activos y el desarrollo de proyectos cada vez más adaptados a las necesidades concretas de los operadores. El modelo build to suit gana peso dentro del mercado, especialmente en actividades donde la tecnología, la automatización o los requerimientos energéticos exigen instalaciones muy específicas.

Beatriz Olabarría, Head of Business Development de Dunas Capital Real State, considera que “la demanda es cada vez más técnica y especializada”, especialmente en sectores como alimentación, frío, movilidad eléctrica, industria tecnológica o data centers. Según explica, este tipo de proyectos obliga a diseñar activos “con mayor capacidad energética, flexibilidad operativa y preparación tecnológica desde el origen”.

La creciente sofisticación de las cadenas de suministro también está impulsando la necesidad de plataformas adaptadas a operativas concretas. Cristian Oller, SVP y Head of Asset Management del Sur de Europa de Prologis, señala que las compañías buscan soluciones “flexibles y escalables” capaces de adaptarse a diferentes tipos de activos, ubicaciones y necesidades operativas.

Este cambio está modificando la relación entre promotores y operadores. Cada vez es más habitual que los proyectos se desarrollen junto al cliente final, integrando desde el inicio aspectos vinculados a automatización, eficiencia energética o necesidades de distribución.

Luis Lázaro, director de Retail y Logística de Merlin Properties, recuerda además que las grandes plataformas continúan siendo fundamentales para muchos operadores por “las sinergias que ofrecen en términos de costes, eficiencia y concentración de operaciones”. Sin embargo, advierte de que desarrollar este tipo de activos resulta cada vez más complejo debido a la escasez de grandes parcelas disponibles y al incremento del precio del suelo.

El mercado evoluciona así hacia un modelo dual, donde conviven grandes hubs logísticos con plataformas especializadas mucho más adaptadas a actividades concretas. Para el sector, la capacidad de personalización será uno de los grandes factores diferenciales de los próximos años.

La urgencia urbanística que preocupa al sector

La disponibilidad de suelo logístico y la lentitud administrativa siguen siendo dos de las principales preocupaciones de la inmologística española. El sector considera que la falta de agilidad urbanística limita el desarrollo de nuevos proyectos y reduce la competitividad frente a otros mercados europeos.

Cristian Oller, SVP y Head of Asset Management del Sur de Europa de Prologis, advierte de que la transformación de suelo y los procesos de recalificación “pueden alargarse hasta una década”, una situación que dificulta responder con rapidez a las necesidades de operadores e inversores. El directivo lamenta además que “la administración extremadamente garantista no permite que el sector acelere como la competitividad de nuestro país demanda”.

Luis Lázaro, director de Retail y Logística de Merlin Properties, coincide en que “los procesos administrativos continúan siendo uno de los grandes condicionantes del desarrollo inmologístico”. Según explica, la complejidad para obtener determinadas autorizaciones y los largos plazos urbanísticos retrasan la puesta en marcha de proyectos y generan incertidumbre dentro del mercado.

La situación resulta especialmente relevante en un contexto de fuerte presencia de inversión internacional. Luis Lázaro considera que la falta de agilidad puede “restar atractivo al mercado español frente a otros países europeos con marcos regulatorios más eficientes y previsibles”.

Desde Dunas Capital Real State, Beatriz Olabarría reclama “una planificación territorial más coordinada y estratégica” que permita integrar la logística dentro de las políticas industriales, de movilidad y desarrollo económico. La directiva considera además que la colaboración público-privada será fundamental para acelerar proyectos estratégicos y favorecer la regeneración de áreas industriales y logísticas.

El sector insiste en que la logística ya no puede entenderse únicamente como una actividad vinculada al transporte o al almacenamiento. Las compañías consideran que se trata de una infraestructura esencial para la competitividad económica y que, por tanto, requiere una planificación territorial y administrativa mucho más ágil.

La inmologística está evolucionando hacia un modelo mucho más complejo y sofisticado. Las plataformas ya no se conciben únicamente como espacios de almacenamiento y distribución, sino como auténticos ecosistemas empresariales capaces de integrar tecnología, servicios y bienestar laboral.

Beatriz Olabarría resume este cambio asegurando que “ya no solo se piden hubs de logística al uso, sino grandes ecosistemas donde convivan empresas y empleados creando nuevos desarrollos de ciudad”. El objetivo es desarrollar entornos más competitivos, capaces de atraer talento y adaptarse a operativas cada vez más dinámicas.

La flexibilidad se ha convertido en uno de los grandes requisitos del mercado. Las cadenas de suministro evolucionan constantemente y las compañías necesitan activos preparados para responder rápidamente a cambios en la demanda o nuevos modelos de distribución. Por ello, las nuevas plataformas se diseñan con espacios “más modulares” y configuraciones que permitan “escalabilidad y versatilidad operativa”, según explica la Head of Business Development de Dunas Capital Real State.

De cara al SIL 2026, el debate girará alrededor de cómo combinar crecimiento logístico, sostenibilidad, capacidad energética y atracción de talento. El sector considera que el futuro pasa por desarrollar plataformas inteligentes, flexibles y preparadas para responder a una logística cada vez más tecnológica y especializada.