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La logística de úlitma milla ya se prepara para el Black Friday

  • Última actualización
    30 octubre 2026 10:55
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El Black Friday ya no es una jornada de 24 horas; se ha consolidado definitivamente como la “Black Week” e incluso el “Black Month”, un maratón de ventas que somete a la cadena de suministro a un nivel de tensión inédito en el año.

BARCELONA. Con previsiones del sector e-commerce que apuntan a un crecimiento continuo en el volumen de transacciones para este 2026, la capacidad de respuesta operativa marca la diferencia entre la fidelización de un cliente o el fracaso de una marca.

En este escenario saturado, la logística de última milla se posiciona como el verdadero motor estratégico del comercio electrónico. En palabras de Cormac Bustillo, director de Operaciones de CITYlogin, “de cara a la campaña de Black Friday de este 2026, prevemos gestionar 1 millón de pedidos durante la semana pico, integrando la totalidad de las líneas de servicio de CITYlogin. Operar simultáneamente flujos de mercancía y servicios especiales exige una absoluta elasticidad operativa y una óptima capacidad de respuesta en nuestra red de distribución urbana.”

De la previsión de demanda al almacén

La preparación de la campaña de Black Friday no comienza en noviembre, empieza con meses de antelación mediante modelos predictivos de análisis de datos. Para absorber incrementos de volumen que pueden triplicar la operativa diaria habitual, la estrategia combina la ampliación de colaboraciones, la optimización de turnos de personal propio y una re-planificación dinámica de las rutas de reparto.

Dentro de las instalaciones el tiempo de procesamiento debe reducirse al mínimo imprescindible. Operaciones clave como la clasificación o el cross-docking requieren una sincronización perfecta.

La última milla en Black Friday

La verdadera prueba de fuego se despliega en el corazón de las ciudades. Con la consolidación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los núcleos urbanos, el reparto tradicional en vehículos de combustión enfrenta severas restricciones de acceso, espacio y horario.

Es aquí donde la micrologística y las entregas Out-of-Home (OOH) marcan la diferencia. La eficacia de estas infraestructuras de proximidad está probada.

En paralelo, la red de taquillas inteligentes (lockers) y puntos de conveniencia garantiza una tasa de éxito en la entrega del 100%, agrupando decenas de paquetes en una sola parada y reduciendo drásticamente los kilómetros recorridos. Muestra de esta innovación es la operativa que gestiona CITYlogin junto a Metro de Madrid: una solución pionera que permite distribuir cientos de paquetes en los lockers de la Línea 3 sin necesidad de introducir vehículos en la superficie. Esto elimina de raíz los atascos y las restricciones de tráfico urbano, logrando una distribución neutra en emisiones de CO2 y respetuosa con la ciudad.

Como señala Cormac Bustillo, “afrontar la última milla en 2026 exige inteligencia logística. Para CITYlogin, las normativas ambientales y la complejidad del tráfico urbano no representan obstáculos, sino las reglas del juego para las que hemos diseñado nuestra operativa. El resultado es una logística urbana que no solo respeta la calidad del aire de la ciudad, sino que resulta más rápida, predecible y fiable. Esa es nuestra principal garantía para este Black Friday.”

La resaca del Black Friday

El cierre de la semana de ventas da paso inmediatamente al último gran reto de la campaña: el alud de devoluciones. Con tasas de retorno que en sectores como la moda o el retail superan el 20%, la logística inversa sostenible se convierte en un factor crítico.

Mediante la ya mencionada consolidación de recogidas en microhubs y el apoyo en redes de puntos de conveniencia y lockers, se evitan los viajes individuales en vacío, reduciendo la huella de carbono del proceso de retorno y reinsertando el stock al circuito comercial en tiempo récord.

En definitiva, la campaña de Black Friday es una carrera de fondo donde la tecnología y la infraestructura urbana van de la mano. La victoria final no la consigue únicamente quien más vende en la pantalla, sino quien mejor ejecuta la entrega en la puerta del cliente.