VALENCIA. Las empresas de la Asociación de Reparación de Contenedores de España (ARCE), que agrupa a las principales bases de contenedores de los enclaves portuarios del país, ha acordado la inclusión dentro de sus tarifas de un FES (Fuel Emergency Surcharge) con el objetivo de trasladar el incremento de costes energéticos de modo temporal y excepcional provocados por la guerra en Irán, en estos momentos, sobre la manipulación de los contenedores. Este recargo será revisado mensualmente, pero en este momento y en función de las estructuras de costes de cada uno de los depots asociados, podría llegar incluso hasta un 10% en la manipulación de los contenedores.
Esta ha sido la principal conclusión de una reunión extraordinaria celebrada por la asociación para abordar el impacto crítico que la crisis de Irán está teniendo sobre su actividad.
En un contexto donde el 80% de las mercancías mundiales se transportan en contenedores marítimos, desde la asociación subrayan que los depósitos son “los garantes de que estas unidades cumplan las condiciones exigibles para el comercio internacional”. Sin embargo, la actual inestabilidad ha provocado un “incremento inasumible en los costes operativos”, especialmente en electricidad y combustibles.
ARCE recuerda que otros actores, como las navieras y los transportistas, ya aplican recargos para absorber estas fluctuaciones. Desde enero hasta la fecha, el incremento en el precio del diésel que ha sufrido el sector de los depots ha llegado a ser del 70%, lo que impacta directamente sobre el coste de la manipulación de los contenedores en aproximadamente un 10%.
Según advierte la directiva de ARCE, “los márgenes con los que trabajamos son tan ajustados que este repunte inesperado en los costes nos lleva a márgenes negativos inasumibles”. Esta situación supone un importante cambio en la estructura de costes de las empresas, y es ahí donde debe enmarcarse la implementación de este recargo.
Fuentes de la directiva de ARCE se han mostrado tajantes: “No aplicar esta revisión sería una irresponsabilidad y pondría en riesgo la supervivencia de los depósitos. Somos una parte crítica de la cadena; sin nuestra labor, importadores y exportadores no tendrían contenedores aptos para operar”.