BILBAO. El Sindicato Nacional de Comissárias de Despachos, Agentes Transitários e Intermediários de Carga, Logística e Fretes em Comércio Internacional (Sindicomis) se ha consolidado como una de las principales organizaciones representativas de la logística internacional en Brasil. Junto con la ACTC (Associação Nacional de Transportadores de Cargas e Logística), agrupa a empresas transitarias, operadores intermodales y agentes de carga que participan en la gestión de las cadenas logísticas del comercio exterior brasileño.
Diálogo institucional
Al frente de ambas entidades se encuentra Luiz Ramos, quien también preside la Câmara Internacional de Mediação e Arbitragem de Conflitos (CIMEC). Desde su llegada a la presidencia de Sindicomis en 2018, Ramos ha impulsado el fortalecimiento institucional del sector y el diálogo con organismos reguladores como la Agência Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) y la Agência Nacional de Transportes Aquaviários (ANTAQ), con el objetivo de mejorar la seguridad jurídica y la previsibilidad normativa para las empresas logísticas.
Para Ramos, el papel de los agentes de carga ha evolucionado notablemente en los últimos años. “El agente de cargas es el protagonista, muchas veces invisible, del comercio exterior. Sin su experiencia y dedicación no existe logística eficiente, segura ni competitiva capaz de conectar Brasil con el mundo”, afirma.
Entorno internacional
En su opinión, el sector afronta actualmente un entorno internacional complejo, marcado por presiones regulatorias, tensiones comerciales y nuevos retos operativos. Entre ellos menciona la retarificación de servicios logísticos, las disputas técnicas relacionadas con el cargo por demora o las dificultades en la gestión y devolución de contenedores, cuestiones que afectan directamente a la eficiencia de las cadenas de suministro globales.
Para el presidente del Sindicomis, Brasil cuenta con un amplio potencial logístico si se refuerza la coordinación entre empresas, operadores y autoridades. “El verdadero diferencial competitivo de nuestras empresas está en la inteligencia logística construida durante décadas por agentes de carga, transitarios y operadores especializados”, señala Ramos.
En este contexto, el directivo logístico insiste en que el futuro del comercio exterior brasileño dependerá en gran medida de la capacidad del sector logístico para adaptarse a un entorno cada vez más exigente. “El agente de cargas no es un actor secundario del comercio exterior. Es protagonista. Y el Sindicomis continuará siendo la voz que protege, estructura y fortalece ese protagonismo”, concluye Ramos.