Para la inmologística, esta evolución tiene una consecuencia directa: las empresas necesitan espacios capaces de acompañar operaciones más complejas, con mayores exigencias de conectividad, eficiencia y capacidad de adaptación.
El crecimiento y la transformación de sectores como el agroalimentario están impulsando una nueva demanda de espacios logísticos capaces de acompañar la evolución de las operaciones.
Para la inmologística, esta evolución tiene una consecuencia directa: las empresas necesitan espacios capaces de acompañar operaciones más complejas, con mayores exigencias de conectividad, eficiencia y capacidad de adaptación.
No se trata únicamente de disponer de superficie. La evolución de las cadenas de suministro está modificando también las características que las compañías buscan cuando deciden dónde desarrollar sus operaciones.
El crecimiento de actividades como la agroalimentaria es un buen ejemplo. El aumento de los flujos nacionales e internacionales, la necesidad de responder a distintos ritmos de distribución y la proximidad a grandes mercados de consumo hacen que la localización de las operaciones cobre una importancia creciente. Y esto hace que también cambie el propio espacio.
Las empresas necesitan plataformas que puedan adaptarse a diferentes volúmenes de actividad, incorporar nuevas tecnologías y mantener una operación eficiente a medida que evolucionan sus necesidades.
Son factores que cada vez tienen mayor peso en las decisiones de implantación y que están impulsando una transformación del producto inmologístico.
Para Mountpark, esta evolución implica plantear los desarrollos desde una perspectiva que va más allá de la superficie disponible. La ubicación, la conectividad, la eficiencia del edificio y su capacidad para acompañar el crecimiento de las operaciones forman parte de una misma ecuación.
“Las cadenas de suministro están evolucionando y, con ellas, también lo que las empresas necesitan de los espacios desde los que operan”, señala Leandro Greblo, Country Manager Iberia de Mountpark. “Nuestro papel como desarrolladores es entender esos cambios y trasladarlos a proyectos capaces de responder a las necesidades actuales, pero también de acompañar la evolución de las compañías”.
Esta visión está presente en los proyectos que Mountpark desarrolla en España. Sus activos se sitúan en algunos de los principales ejes de distribución del país, buscando combinar conectividad, eficiencia y capacidad para dar respuesta a diferentes modelos operativos.
En el centro peninsular, Illescas es un ejemplo de cómo la evolución de la actividad empresarial puede transformar la demanda inmobiliaria. La consolidación de este eje ha atraído compañías de diferentes sectores y ha generado un entorno en el que la proximidad a Madrid, las conexiones con los principales corredores y la disponibilidad de infraestructuras se convierten en factores determinantes para nuevas implantaciones.
Para las empresas, formar parte de estos entornos permite algo más que acceder a una plataforma logística: integrarse en una red empresarial y de infraestructuras que facilita sus operaciones y sus posibilidades de crecimiento.
La evolución de la industria agroalimentaria que vuelve a poner de manifiesto Fruit Attraction es, en este sentido, un ejemplo de una transformación más amplia. Las cadenas de suministro son cada vez más dinámicas y las empresas necesitan que los espacios desde los que operan puedan evolucionar con ellas.
Para Mountpark, la nueva generación de inmologística no consiste únicamente en desarrollar más superficie, sino en crear infraestructuras capaces de acompañar la evolución de las empresas durante todo el ciclo de sus operaciones.
Porque cuando cambia la forma de producir, distribuir y consumir, también tiene que cambiar el espacio que hace posible que todo ello funcione.
Para las empresas, formar parte de estos entornos permite algo más que acceder a una plataforma logística: integrarse en una red empresarial y de infraestructuras que facilita sus operaciones y sus posibilidades de crecimiento.
La evolución de la industria agroalimentaria que vuelve a poner de manifiesto Fruit Attraction es, en este sentido, un ejemplo de una transformación más amplia. Las cadenas de suministro son cada vez más dinámicas y las empresas necesitan que los espacios desde los que operan puedan evolucionar con ellas.