BARCELONA. En el caso del túnel de Rubí permite la circulación de los trenes de mercancías que salen del Puerto de Barcelona dirección norte, hasta Francia. Esta línia está totalmente cortada desde el pasado lunes 26 de febrero, cuando se detectaron daños estructurales en el túnel y la afectación ha provocado que en los ocho días no haya circulado ningún tren desde el Puerto de Barcelona hasta Francia.
En el caso del tramo ferroviario de Gelida, que está cortado desde hace dos semanas tras el desprendimiento de un talud y que permite la entrada y salida de mercancías hacia el sur del Puerto de Barcelona, está prevista que su reapertura a partir del próximo lunes se realice de forma gradual. En este caso, Port de Barcelona, junto con las administraciones competentes, optó por desviar los tráficos hacia el sur por la costa y de noche provisionalmente, una solución que solo permite cubrir el 25% de la demanda.
A pesar del anuncio de la reapertura de las dos infraestructuras, el presidente de Port de Barcelona ha señalado que todavía no se conocen las franjas horarias en que estarán abiertos los dos tramos y si estas franjas encajarán con las necesidades comerciales de los operadores ferroviarios.
A pesar de las graves afectaciones en los servicios ferroviarios, el presidente de Port de Barcelona ha subrayado que “el 100% de los clientes de las empresas del Puerto han conseguido sacar sus mercancías”. En este sentido, Carbonell ha destacado que el transporte por carretera ha sido capaz de atender la demanda existente y el director de Port de Barcelona, Àlex Garcia, ha comentado que durante la última semana se ha notado un incremento de entre el 10% y 15% en los accesos viarios en el Puerto.
Carbonell ha asegurado que la situación la semana pasada fue “extraordinariamente complicada”, pero ha añadido que con la comunicación de las fechas previstas por Adif para restablecer los servicios “empezamos a vislumbrar el horizonte de manera más positiva”.