BARCELONA. En la jornada del SIL, la mesa redonda de la tarde conformada por Came Colamina, de CIDOB; Nuria Lacaci, de ACE; y Laura Capdevila, de Prologis, coincidió en que, ante la incertidumbre global y aceleración de los cambios estructurales, el sector logístico se enfrenta a un escenario inédito: un mundo sin consensos, con tensiones geopolíticas crecientes, transformaciones económicas y rutas comerciales en plena redefinición.
Los cambios geopolíticos están reconfigurando las rutas comerciales. Como ha explicado Nuria Lacaci, desde la pandemia se han sumado crisis como los bloqueos del canal de Suez o los ataques en el Mar Rojo, obligando a los operadores a rediseñar sus trayectos vía el Cabo de Buena Esperanza. A eso se añade la creciente conciencia de que los centros de producción están demasiado alejados de los de consumo.
“Estamos en un momento de aceleración, de imprevisibilidad, hay nuevos actores, China, India y Brasil han reforzado sus acuerdos comerciales y las políticas arancelarias de Trump tienen su impacto”, ha señalado Carme Colomina.
Una visión que Nuria Lacaci ha apoyado, agregando que, “en el contexto actual, los sectores textil, automoción y hortofrutícola están en pleno auge”.
Por su parte, Laura Capdevila ha aportado la visión de la compañía Prologis, y es que “hay que promover los almacenes”. De hecho, “el 3% del PIB mundial pasa por nuestras instalaciones. Y nos hemos adoptado a los cambios, por ejemplo, pasando del B2B al B2C, estando cada vez más cerca de los clientes”.