El auge del comercio eléctrico y los cambios de hábitos de los consumidores han colocado a los operadores logísticos ante importantes retos, como los envíos en 24 horas o la gestión de las devoluciones. Según el último estudio elaborado por Salesforce Shopping Index, correspondiente al tercer trimestre del año, el e-commerce en España ha experimentado un crecimiento en ventas del 14%.
En este contexto, la gestión tradicional de las plataformas y almacenes se ha vuelto insostenible, por lo que agilizar los procesos, limitar errores y reducir costes es imprescindible. Hoy día, ya no hay prácticamente ningún operador que no haya contemplado la implementación de las nuevas tecnologías para lograr una mayor eficiencia.
En esencia, hablar de automatización es hablar de sustituir operaciones y equipos de manutención manuales por instalaciones y procesos automáticos. Ya se han dado los primeros pasos en este sentido, como la utilización de robots móviles, que permiten mantener los flujos de trabajo sin interrupciones y reubicar personal en tareas de mayor valor añadido.
Los sistemas de almacenamiento y logística tradicionales parecen tener los días contados. La llegada del e-commerce ha roto la hegemonía del palé como la tradicional unidad de carga preponderante en las plataformas logísticas, según el informe “Warehouse and DC Operations Center Survey”, elaborado por Peerless Research Group para Logistics Management. Además, la tendencia a acortar los tiempos de entrega ha obligado a adaptar todos los eslabones de la cadena de suministro a desafíos como la gestión de las devoluciones o el incremento de los costes derivados de la última milla. En un contexto de una mayor demanda y de un aumento de los costes, automatizar ciertas partes de la operativa puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
“Los consumidores están acostumbrados a comprar de forma online y se sienten cómodos con ello. Esto ha hecho que las plataformas logísticas hayan tenido que adaptarse rápidamente a gestionar más volúmenes de pedidos y mantener la rapidez y eficiencia en toda la cadena de suministro de sus clientes”, tal y como asegura Rui Marques, director general de GXO Iberia.
Esa adopción de nuevas tecnologías es una tendencia imparable, y más temprano que tarde será una constante en las plataformas. De hecho, según un estudio de la consultora McKinsey, en menos de una década la inteligencia artificial adquirirá un papel protagonista en todos los procesos logísticos, sobre todo en los más repetitivos, pudiendo llegar a verse almacenes totalmente automatizados.
Sin embargo, este mismo estudio advierte que hay ciertos parámetros que pueden frenar esta tendencia, como los problemas en la compra de la tecnología, el potencial de cambio en la cadena de suministro omnicanal –que pueden dejar obsoleta la solución tecnológica elegida- y los riesgos asociados con los contratos a corto plazo.
Esta situación está empezando a tener sus consecuencias. El estudio de McKinsey estima que la inversión en automatización de almacenes crecerá más lentamente en logística, a razón de entre tres y cinco puntos hasta 2025. A pesar de todo, según un estudio de Markets and Markets, entre 2020 y 2026 el mercado de la automatización logística crecerá alrededor de un 10% anual, hasta superar un volumen de negocio de 88.000 millones de dólares.
EL DATO
88.000 MILLONES DE $Entre 2020 y 2026 el mercado de la automatización logística crecerá un 10% anual, hasta superar un volumen de negocio de 88.000 millones de dólares en 2026.