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Sallent define el futuro de la logística con modelos llave en mano

  • Última actualización
    25 marzo 2026 13:19

Durante años, el desarrollo logístico e industrial ha estado dominado por un enfoque estandarizado: construir activos genéricos, anticiparse al mercado y confiar en que la demanda terminaría adaptándose al edificio. Sin embargo, el contexto actual —marcado por una mayor presión sobre los costes, la necesidad de eficiencia operativa y un escrutinio creciente sobre el uso de los recursos— está impulsando un cambio de paradigma. El modelo llave en mano reaparece como una decisión consciente, tanto desde el punto de vista operativo como ambiental y financiero.

En este escenario, algunos promotores están replanteando su manera de invertir. Frente a la construcción especulativa, el desarrollo llave en mano sitúa al operador en el centro del proceso: el proyecto solo se activa cuando existe una necesidad real identificada y un usuario final definido. No se trata solo de reducir riesgos, sino de asignar mejor los recursos disponibles y construir con un propósito claro.

Este es el enfoque que defiende Mountpark, que basa su estrategia en una premisa clara: no desarrollar sin operador. Una forma de trabajar que permite diseñar cada proyecto atendiendo a la operativa concreta del futuro inquilino, ajustando dimensiones, configuración y plazos desde el inicio, y evitando soluciones sobredimensionadas o poco eficientes.

“Construir sin saber quién va a ocupar el edificio implica asumir ineficiencias que hoy ya no tienen sentido”, explica Guillermo García-Almuzara, director de Desarrollo de Mountpark Iberia.. “El modelo llave en mano nos permite destinar la inversión exactamente donde aporta valor, alineando diseño, operativa y contexto territorial”, subraya García-Almuzara.

Un ejemplo de esta filosofía es el proyecto de Sallent Bages, concebido desde el inicio como un desarrollo condicionado a la existencia de un operador interesado. En lugar de levantar un activo estándar, el proyecto se plantea como una respuesta a necesidades reales, tanto en términos de tamaño como de funcionalidad y ubicación.

Sallent ilustra bien este cambio de enfoque. Situado en un punto intermedio dentro del mapa logístico catalán, ofrece un equilibrio entre acceso, costes y flexibilidad que empieza a ganar relevancia en la toma de decisiones. Su conexión con los principales ejes viarios —a través de la C-16, la C-58 y la C-25— permite un acceso funcional a Barcelona y al resto del territorio sin asumir la presión de costes propia de las ubicaciones más saturadas del entorno metropolitano.

Un modelo llave en mano más sostenible

La dimensión ambiental también es clave. Diseñar a partir de una necesidad real permite racionalizar el consumo de suelo, materiales y energía, reduciendo el impacto asociado a construcciones innecesarias o sobredimensionadas. En este sentido, el modelo llave en mano se alinea con una visión más sostenible del desarrollo logístico, en la que construir menos, pero mejor, se convierte en un objetivo compartido.

Para el operador, participar en el diseño del activo desde fases tempranas supone una implantación más eficiente y coherente con su actividad, su red de proveedores y su arraigo territorial. El edificio deja de ser un contenedor genérico para convertirse en una herramienta al servicio del negocio.

En un mercado donde cada decisión inmobiliaria tiene un impacto directo en la competitividad, el retorno del modelo llave en mano refleja una evolución hacia proyectos más conscientes, sostenibles y alineados con la realidad del cliente. Proyectos como el de Sallent Bages ponen de manifiesto que otra forma de desarrollar logística no solo es posible, sino necesaria: escuchar primero, diseñar después y destinar los recursos allí donde realmente aportan valor.