De este modo, y según definen desde la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), será la terminal “más moderna y sostenible del mundo, modélica con el medioambiente” y el origen de la electricidad será 100% de fuentes renovables, lo que permitirá el suministro eléctrico a los barcos en puerto y, además, realizará una apuesta por el ferrocarril. “Una infraestructura que atraerá una inversión privada de 1.021 millones de euros, generará 5.000 puestos de trabajo y ejercerá un efecto tractor tecnológico para el ecosistema de innovación valenciano”, explican.
Concretamente y según vela el proyecto de TIL, el 98% de la energía necesaria para el funcionamiento de la terminal será eléctrica procedente de fuentes renovables y el 2 % restante de la maquinaria está previsto el uso del hidrógeno verde.
La terminal, que tendrá capacidad para atender buques de 24.000 TEUs, una línea de atraque de 1.970 metros y un muelle equipado con 22 grúas portainer, contará también con un patio equipado con 100 grúas automáticas y 154 vehículos AGV.
Asimismo, la terminal ferroviaria tendrá seis vías de mil metros cada una y tres grúas pórtico. A ello se suma el sistema de puertas, que contará con capacidad para atender 1,5 millones de TEUs anuales.