VALENCIA. TIBA ha reivindicado el papel decisivo del dato dentro de las cadenas de suministro inteligentes y una logística cada vez más cambiante e interconectada.
La transformación digital de la logística ha dejado de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse en un desafío estratégico que afecta a toda la cadena de suministro.
La creciente complejidad operativa, la necesidad de disponer de información en tiempo real y la irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial están obligando a las empresas a replantear la forma en que gestionan sus operaciones, coordinan sus procesos y toman decisiones.
Esta ha sido una de las principales conclusiones compartidas por Raúl Sanz, Iberia & Mexico Contract Logistics Manager de TIBA, durante su participación en el Smart Supply Chain Forum organizado por Generix.
“El dato en logística debe ser veraz, único y trazable. Si trabajamos con información incorrecta y la incorporamos a sistemas de inteligencia artificial, las conclusiones también serán erróneas. Antes de hablar de cantidad, debemos hablar de calidad del dato”, ha indicado Raúl Sanz.
Esta reflexión cobra especial relevancia en un momento en el que la inteligencia artificial comienza a incorporarse de forma creciente a la planificación operativa, la gestión de inventarios y la optimización de recursos.
Sin embargo, para que estas tecnologías generen valor, es imprescindible construir previamente una base sólida de información y procesos.
El encuentro ha reunido a los grandes profesionales del sector para analizar la evolución de los modelos logísticos, el papel de la automatización inteligente y el impacto de la digitalización en sus operaciones.
Durante la mesa redonda, Raúl Sanz ha puesto el foco en la necesidad de abordar la transformación logística desde una visión integral que vaya más allá de la automatización de procesos aislados.
En un entorno donde las cadenas de suministro son cada vez más globales e interdependientes, la capacidad de integrar información procedente de múltiples fuentes se está convirtiendo en un factor diferencial para la competitividad empresarial.
Asimismo, la necesidad de conectividad cobra especial relevancia en un contexto marcado por interrupciones en las cadenas de suministro, cambios regulatorios, tensiones geopolíticas y una creciente exigencia de visibilidad por parte de clientes y empresas.
Según ha señalado Sanz durante la sesión, la demanda de información seguirá aumentando en los próximos años, impulsando la necesidad de construir ecosistemas logísticos más transparentes y conectados.