Con una geopolítica imprevisible que impacta en las principales rutas comerciales, la logística se torna cada vez más estratégica y compleja. En consecuencia, la labor transitaria se enfrenta a desafíos que marcan su agenda y atraviesan su rentabilidad. Especialización, tecnología ad hoc y adaptación constante son ya imprescindibles para seguir en el mercado.
Valencia. Los retos que deben afrontar los transitarios y representantes aduaneros españoles son tanto nacionales como internacionales y van desde la superposición de novedades aduaneras a la implantación del CAU; de la burocracia excesiva, a los efectos del ETS en los volúmenes gestionados; de las escasas opciones de ofertar servicios intermodales, a los problemas detectados en la gestión de la carga aérea... La competitividad de las empresas y a la rentabilidad de las operaciones está en juego y el sector lo sabe.
Hace unos años una crisis logística se veía como algo excepcional, “ahora prácticamente hemos asumido que siempre va a haber algún elemento de incertidumbre con el que tendremos que trabajar”, afirma Pablo Bernabé, Deputy Managing Director de Logisber.
M. Rocher (Operplus): “La profesión de representante aduanero es tan digna y complicada como la de un abogado o un notario y, sin embargo, en esas dos profesiones no hay intrusismo por parte de aficionados”
Por ello, Ernesto Peris, presidente de ATEIA-OLTRA Valencia, insta al colectivo a “acostumbrarnos no sólo a vivir con las crisis sino a saber gestionarlas”, es decir, “buscar la mejor forma para que la carga siga moviéndose y proporcionar alternativas cuando la solución habitual deja de ser la mejor”.
Muchas novedades en poco tiempo
Al escenario global hay que sumar otro reto: la sucesión de cambios aduaneros (comercio electrónico y la tasa de los 3 euros, CBAM, garantías, digitalización, nuevas obligaciones regulatorias...) que obliga, cada vez más, al transitario a combinar especialización, tecnología y capacidad de adaptación.
Las novedades aduaneras se superponen y afectan simultáneamente a sistemas informáticos, procedimientos, garantías, controles y obligaciones de los operadores. “Hemos pasado de gestionar novedades más o menos aisladas a convivir con una superposición constante de cambios que llegan casi en paralelo”, explica Juan Uhía, responsable de Aduanas de FETEIA.
Desde la Administración, Nerea Rodríguez, directora del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la AEAT, destaca el esfuerzo conjunto para adaptar procedimientos y sistemas en plazos reducidos, y cita como ejemplo el nuevo escenario para las importaciones derivadas de ventas a distancia de bienes de hasta 150 euros, cuya franquicia arancelaria desapareció el pasado 1 de julio.
“Tanto la Aduana como los operadores económicos han realizado un importante esfuerzo para adaptar sus sistemas y procedimientos en un plazo muy reducido”, afirma Rodríguez que confía en que la reforma, junto con la tasa de gestión prevista para noviembre, contribuya a reforzar los controles y la competencia equitativa.
P. Bernabé (Logisber): “Hemos asumido que siempre va a haber algún elemento de incertidumbre con el que tendremos que trabajar”
Virginia Luna, directora Corporativa de Aduanas del Grupo Moldtrans, comparte valoración con la directora del Departamento de Aduanas e II. EE. ante la posibilidad de que el gravamen contribuya a crear un entorno de competencia más equilibrado entre los operadores europeos y las plataformas de comercio electrónico de terceros países, pero insiste en que “el reto será encontrar el equilibrio entre garantizar una gestión aduanera eficaz y mantener la agilidad que demanda el comercio electrónico”.
El comercio electrónico ha cambiado la escala de la actividad, argumenta la directiva, “hemos pasado de gestionar un número relativamente reducido de expediciones de mayor valor a procesar miles de envíos de bajo valor que requieren una respuesta prácticamente inmediata”. Consecuentemente, la capacidad para gestionar esos volúmenes “ya no depende únicamente del conocimiento técnico, sino también del nivel de automatización de los procesos y de la integración entre los sistemas de los distintos operadores”, añade Virginia Luna.
N. Rodríguez (AEAT): “Tanto la Aduana como los operadores económicos han realizado un importante esfuerzo para adaptar sus sistemas y procedimientos en un plazo muy reducido”
“Las empresas han tenido que reprogramar sistemas, formar a sus equipos y convivir con la coexistencia de dos regímenes de declaración, H7 y H1”, detalla el experto de FETEIA quien recuerda que persisten además dificultades con las desconsolidaciones con ADT, para las que FETEIA reclama flexibilidad. Además, aunque Uhía reconoce que “la Agencia Tributaria está haciendo un esfuerzo de modernización que hay que reconocer”, advierte de que algunas especificaciones técnicas se publican con escasa antelación.
Ya está aquí el CAU
Sobre la reforma del Código Aduanero de la Unión (con su nueva Autoridad Aduanera, el Centro de Datos, el estatuto del operador Trust and Check y el nuevo tratamiento del comercio electrónico), que entra en su fase final, los expertos consultados aseveran que la posición del transitario no cambiará.
Para Martín Fernández, secretario técnico de FETEIA-OLTRA, “la aduana del futuro se basa en compartir datos de calidad y en construir confianza operador a operador, y es precisamente el transitario el actor que agrega, verifica y traslada esa información entre el operador comercial y la Administración”. Asimismo, indica, “cada vez más el legislador nos ve como un asesor de comercio global” y “la reforma del régimen sancionador también refuerza nuestra figura, pues los clientes necesitarán, en mayor medida, seguridad”.
V. Luna (Grupo Moldtrans): “El reto será encontrar el equilibrio entre garantizar una gestión aduanera eficaz y mantener la agilidad que demanda el comercio electrónico”
Por su parte, Yolanda Onieva Castillo, responsable Comercial de Lamaignere, señala que este hecho exigirá “una mayor especialización, pero también dará más valor a nuestra labor como consultores. No se tratará solo de tramitar un despacho o coordinar un transporte, sino de asesorar al cliente, anticipar posibles problemas y buscar la forma más ágil y segura de mover su mercancía”.
Miguel Rocher, director general de Operplus (Grupo Alonso), se muestra contundente: “La profesión de representante aduanero es tan digna y complicada como la de un abogado o un notario y, sin embargo, en esas dos profesiones no hay intrusismo por parte de aficionados”.
Y. Onieva (Lamaignere): “No se tratará solo de tramitar un despacho o coordinar un transporte, sino de asesorar al cliente”
Por ello, los expertos confirman que en la recta final de la tramitación de la reforma aduanera de la Unión Europea la formación y la revisión de procesos son prioritarias para las empresas transitarias y los representantes aduaneros. El objetivo, destaca la responsable Comercial de Lamaignere, es que el cumplimiento de la normativa “no ralentice las operaciones y evitar incidencias y costes que puedan prevenirse desde el inicio”; y tanto la formación como la adaptación tecnológica permitirán alcanzar esta meta.
Recalculando costes en la carretera
El Real Decreto-ley 9/2026 de medidas urgentes en materia de transporte, aprobado en abril, ha cambiado las reglas del juego para los transitarios que subcontratan camiones, al introducir un sistema dinámico y semanal para el cálculo de la variación del precio del gasóleo. Esto ha obligado a recalcular costes de transporte en todas las cadenas de suministro de forma inmediata.
Las empresas consultadas por Diario del Puerto Publicaciones coinciden en valorar positivamente que exista un criterio objetivo para trasladar las oscilaciones del combustible, aunque advierten de que su aplicación añade carga administrativa y de que el coste del gasóleo es solo una pieza dentro de un mercado terrestre sometido a otras tensiones cada vez más importantes. “La norma ha dado más equilibrio a la relación entre cargador, transitario y transportista, porque ahora el ajuste de precio no depende del todo de quién negocia mejor, sino de un criterio objetivo que todos entienden”, opina José Manuel Granados, director de Desarrollo de Negocios de Alianza Logística, “pero no resuelve el problema de fondo: la falta de camión y de conductores”.
Asimismo, María Roldán Díaz, Business Development Manager de Herasa Neutral Cargo también considera que se ha avanzado “en la dirección correcta”, aunque reclama continuar simplificando procesos administrativos y mejorar la agilidad con la que los mecanismos se trasladan al conjunto de la cadena: “El objetivo debe ser que las empresas puedan dedicar más tiempo a generar valor y menos a gestionar complejidades administrativas”.
La cadena de suministro diversifica proveedores y rutas logísticas y los transitarios les ayudan
“Las guerras arancelarias son una estrategia y una gran partida de póker en la que los transitarios nos movemos arrastrados por las diversas situaciones creadas y que además son cambiantes”. Así de claro habla Ernesto Peris, presidente de ATEIA-OLTRA Valencia, al ser consultado por el escenario internacional en el que trabajan los transitarios españoles y que combina nuevas políticas arancelarias con tensiones en Oriente Medio y eventos climáticos inesperados.
Sobre Oriente Medio, por ejemplo, para Logisber, la afectación es directa. “Lo hemos visto con los desvíos por el Cabo de Buena Esperanza: más distancia, más días de navegación, más consumo de combustible y mayores costes. Y además se altera la planificación de los servicios, la disponibilidad de equipos y la fiabilidad de los tránsitos”, remarca Pablo Bernabé, Deputy Managing Director de Logisber. “Los clientes lo que nos piden fundamentalmente es transparencia. Entienden perfectamente que no decidimos un recargo que aplica una naviera, pero quieren saber por qué se está cobrando, cuánto supone y si tenemos alguna alternativa”, añade.
Regresando al ámbito de los aranceles, la problemática va más allá del pago del arancel, es no saber qué puede pasar después. “Si cambian las relaciones comerciales cambian los flujos y cambia la logística. Aparecen nuevos orígenes, nuevos destinos y nuevas necesidades”, incide Bernabé.
En este sentido, Estados Unidos y China no son los únicos mercados que apuestan por la imposición de barreras arancelarias. De hecho, uno de los temores de los transitarios es la extensión de estas medidas porque ya se ha constatado un efecto acción-reacción con la Unión Europea decidiendo cambiar ciertas reglas, aumentar aranceles y ajustar criterios de selección. Por ello, “cada vez vemos más preocupación por no depender demasiado de un único proveedor, un solo país o una única ruta logística”, afirma el directivo de Logisber.
Durante muchos años el criterio principal fue optimizar el coste. Ahora el riesgo de la cadena de suministro también forma parte de la ecuación y para los expertos consultados es en este punto donde el transitario debe mostrar su valía. “El cliente no necesita tanto al transitario cuando todo va bien, nos necesita cuando las cosas se complican”, concluye Bernabé. “El papel del transitario es fundamental, sobre todo aquel que tiene agencias en varios países porque le va a permitir ofrecer alternativas eficaces y sólidas que es lo que más van a necesitar en estos tiempos”, añade Peris.
Transitarios
Con el objetivo de poner en valor la labor, preocupaciones y desafíos del colectivo transitario, Diario del Puerto Publicaciones ha elaborado una nueva edición de su monográfico “Transitarios”.
A través de voces autorizadas de asociaciones y empresas, el informe analiza e interpreta la actualidad de los profesionales transitarios y operadores logísticos y cuáles son sus principales necesidades en un escenario marcado por la incertidumbre y los cambios regulatorios.
El especial incluye, además, la sección “Transitarios Selección”, una relación de aquellas empresas que expresamente han querido destacar sus servicios y valores añadidos en el libro. Por cierto, este año, la publicación cuenta con una distribución adicional en el XIV Congreso de FETEIA que comienza hoy en Tenerife.