“La región manchega se ha consolidado como un referente nacional en logística y transporte, al combinar crecimiento económico y generación de empleo de calidad, lo que la ha situado en una posición destacada dentro del ecosistema logístico español”.
Así lo ha manifestado el presidente nacional de la patronal, Francisco Aranda, durante la inauguración del encuentro empresarial organizado por UNO en Toledo, junto con la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), bajo el título ‘Talento en clave logística: el gran reto del sector’, que ha reunido a empresarios y directivos de referencia para analizar los retos en materia de empleo a los que se enfrenta la logística en el territorio.
Durante su alocución, Aranda ha celebrado el gran posicionamiento de Castilla-La Mancha, destacando que “el sector logístico representa el 10% del PIB regional; y cuenta con 56.000 afiliados a la Seguridad Social, lo que sitúa a la comunidad autónoma entre las cinco primeras de España en empleo logístico”. A esto se suma “la presencia de 9.700 empresas del sector del transporte y almacenamiento en la región, que ponen de manifiesto la solidez del tejido productivo; así como la posición estratégica de Castilla-La Mancha para atraer inversión y proyectos de calidad, y la colaboración existente con el Gobierno de García-Page”.
La fortaleza del tejido productivo manchego se apoya también en una infraestructura logística de primer nivel. El presidente de UNO ha destacado que la región “cuenta con ocho nodos logísticos estratégicos distribuidos entre Guadalajara, Toledo, Cuenca y Ciudad Real”, que, además mantienen “una conexión privilegiada con los principales corredores del centro y sur de España”. A su juicio, estos factores consolidan a Castilla-La Mancha “como un enclave estratégico para la atracción de nuevos proyectos empresariales, que impulsarán la creación de empleo logístico de calidad en los próximos años”.
No obstante, “para mantener e impulsar este liderazgo debemos reforzar la formación de perfiles cada vez más especializados en automatización, análisis de datos, sostenibilidad y gestión de la cadena de suministro”, ha puntualizado Aranda. “La logística del siglo XXI requiere ya de talento con competencias tecnológicas. No basta con cubrir vacantes; es imprescindible atraer, formar y fidelizar profesionales capaces de operar en entornos cada vez más complejos y tecnológicos”.