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LOGÍSTICA · El presidente del Clúster da Función Loxística de Galicia reivindica una visión integrada del sistema portuario

Xoán Martínez: “Galicia debe consolidarse como un gran territorio logístico atlántico”

  • Última actualización
    12 junio 2026 05:20

La coordinación del sistema portuario, la mejora de la conectividad ferroviaria y una visión conjunta del territorio son claves para reforzar la competitividad logística de Galicia, según defiende Xoán Martínez Reboredo, presidente del Clúster da Función Loxística de Galicia.

bilbao. Galicia vive un momento de transformación marcado por la transición energética, la digitalización, el desarrollo de nuevos proyectos industriales y el reto de mejorar la conectividad ferroviaria. En este contexto, los puertos gallegos de interés general están llamados a desempeñar un papel cada vez más relevante como motores de competitividad, internacionalización y atracción de inversiones. Xoán Martínez Reboredo, presidente del Clúster da Función Loxística de Galicia, analiza para Diario del Puerto las fortalezas y desafíos del sistema portuario gallego, defiende el modelo multipuerto como ventaja competitiva y reivindica una visión conjunta de Galicia como gran plataforma logística atlántica.

¿Qué papel desempeñan actualmente los puertos gallegos del sistema portuario de interés general dentro de la economía y la logística de Galicia?

Los puertos gallegos son una pieza estructural de la economía de Galicia. No son únicamente infraestructuras de transporte: son plataformas industriales, logísticas y comerciales al servicio de algunos de nuestros sectores más exigentes y competitivos.

Hablamos de sectores como automoción, alimentación, agroindustria, productos del mar, piedra natural, forestal, energía o logística industrial en general. Todos ellos necesitan cadenas logísticas fiables, eficientes, trazables, con capacidad de respuesta, y alta conectividad. En ese contexto, los puertos gallegos y las empresas que operan en ellos han demostrado un nivel muy alto de especialización y de adaptación a las necesidades de sus tráficos.

Galicia es una comunidad fuertemente exportadora (5ª de España) y con una economía muy abierta al exterior. Para sostener esa posición, el sistema portuario resulta esencial. Por eso, desde el Clúster defendemos que Galicia debe verse a sí misma como un verdadero territorio logístico atlántico, en el que los puertos son una de sus principales puntas de lanza.

Galicia cuenta con varios puertos de referencia repartidos por todo el litoral. ¿Considera que esta estructura multipuerto es una fortaleza competitiva o genera dispersión de recursos y estrategias? ¿Cuál es el papel de los puertos comerciales autonómicos?

La estructura multipuerto de Galicia es claramente una fortaleza. Tiene pleno sentido desde el punto de vista geográfico, económico e industrial. Galicia no tiene un único foco productivo ni una única fachada portuaria: tiene rías que constituyen un abrigo natural, varias áreas industriales y varios ecosistemas empresariales

con necesidades logísticas propias. Cada puerto responde a una realidad territorial y económica concreta. Esa proximidad entre puerto, industria y tejido empresarial es una ventaja competitiva muy relevante, porque permite ofrecer soluciones logísticas más cercanas, especializadas y ágiles.

El riesgo no está tanto en tener varios puertos, sino en que esos puertos actúen de manera aislada o sin una visión conjunta. Ahí es donde se ha avanzado mucho en a lo largo de los últimos años. Cada vez hay más coordinación, más diálogo y más conciencia de que Galicia compite como territorio frente a lo que son otras regiones logísticas.

En todo caso, debemos estar atentos para que esa coordinación y eficiencia del sistema siempre se dé, ya que nunca se puede dar por garantizada. Debe ser un trabajo continuo. En ese sentido, estructuras como el Clúster da Función Loxística de Galicia ayudan mucho, porque integramos en un mismo espacio de trabajo a los cinco puertos de interés general, a Portos de Galicia, a empresas logísticas, cargadores, operadores, administraciones y entidades vinculadas a la cadena de valor.

Cada vez hay más coordinación, más diálogo y más conciencia de que Galicia compite como territorio frente a otras regiones logísticas

Desde el punto de vista empresarial y logístico, ¿cuáles son las principales fortalezas diferenciales de los puertos gallegos frente a otros enclaves del norte peninsular?

Galicia tiene varias fortalezas muy claras. La primera es su posición verdaderamente atlántica. Galicia está situada en una posición muy interesante para determinados tráficos internacionales, especialmente en las conexiones atlánticas con América, África y el norte de Europa sin generar desviaciones en las rutas. No siempre hemos aprovechado suficientemente esa posición, pero está ahí y tiene mucho potencial.

La segunda es la combinación entre infraestructuras, conectividad y servicios. Muchas veces se habla sólo de muelles, calados o superficies, pero la competitividad portuaria depende también de los corredores logísticos, y las empresas que operan alrededor: transitarios, consignatarios, almacenistas, transportistas, operadores de frío, servicios auxiliares, tecnológicas, certificadoras, consultoras, etc. Galicia cuenta con corredores y comunidades portuarias muy completas, con experiencia en tráficos de alta exigencia.

La tercera es la agilidad. Nuestros puertos son puertos gestionables, con comunidades portuarias muy profesionales y con una relación bastante directa entre autoridades portuarias, empresas, operadores y administraciones. Esa cercanía permite reaccionar con rapidez, diseñar soluciones a medida y acompañar proyectos empresariales complejos.

La cuarta es la especialización, incluso en tipos de infraestructuras. Un ejemplo es la capacidad de logística de frío, especialmente vinculada a productos del mar y alimentación. Es un ámbito donde Galicia destaca no sólo por las infraestructuras, sino también por el conocimiento empresarial, los operadores especializados y una cultura logística muy exigente.

La estructura multipuerto de Galicia es claramente una fortaleza

¿Está Galicia aprovechando suficientemente su posición geoestratégica atlántica y sus conexiones marítimas internacionales?

Galicia tiene una posición atlántica privilegiada, pero siempre se puede aspirar a más. Y creo que ese debe ser el enfoque: no conformarnos con lo que ya somos, sino trabajar para que Galicia sea más visible y más reconocida como plataforma logística del Atlántico europeo.

Hay dos niveles de trabajo. El primero es de posicionamiento general. Estamos consiguiendo que cuando se hable de logística atlántica, de intermodalidad, de conexión con América, de industria exportadora o de logística de frío, Galicia aparezca de forma natural en la conversación.

Pero después hay un segundo nivel, que es el trabajo fino: identificar sectores concretos, empresas concretas y oportunidades concretas. No basta con decir que Galicia está bien situada; hay que demostrar a cada proyecto empresarial qué solución logística puede encontrar aquí. Ese es el camino que estamos intentando reforzar desde el Clúster: promoción exterior, contacto con empresas, análisis de oportunidades y acompañamiento a proyectos que puedan encontrar en Galicia una base logística e industrial competitiva.

$!El Puerto de Marín destaca por su liderazgo ferroportuario.

La posible llegada de nuevos proyectos industriales internacionales demuestra que Galicia tiene argumentos. Pero esos argumentos hay que trabajarlos, explicarlos y convertirlos en propuestas concretas de valor.

Transición energética, descarbonización y digitalización transforman el transporte y la logística. ¿Cómo están respondiendo los puertos gallegos?

Rsponden de forma muy activa con iniciativas de mejora operativa, digitalización, eficiencia energética, sostenibilidad, economía azul, nuevos combustibles, electrificación y adaptación a nuevas industrias ligadas a la transición energética. Vigo, por ejemplo, es una referencia en innovación portuaria, sostenibilidad y proyectos vinculados a la economía azul. A Coruña y Ferrol están muy bien posicionados ante oportunidades industriales y logísticas vinculadas a la energía, la eólica marina y los nuevos vectores energéticos.

Pero además hay una cuestión importante: la transición energética no es sólo una obligación ambiental; también es una oportunidad industrial y logística. Genera nuevos tráficos, nuevas cadenas de suministro, nuevas necesidades de almacenamiento, nuevos servicios auxiliares y nuevas oportunidades para las empresas. Desde el Clúster trabajamos también para que esa transición llegue a las pymes logísticas. Porque la descarbonización y la digitalización no pueden quedarse sólo en las grandes infraestructuras. Tienen que bajar a la operativa diaria.

Hay que demostrar a cada proyecto qué solución logística puede encontrar aquí

¿Qué oportunidades identifica para que Galicia gane peso en ámbitos como la logística industrial, los corredores atlánticos, la automoción, la energía o el short sea shipping?

Galicia tiene oportunidades muy importantes en todos esos ámbitos, pero la clave está en actuar de forma coordinada. En logística industrial, tenemos suelo, puertos, empresas tractoras, operadores especializados y capacidad de respuesta. En automoción, contamos con una experiencia acumulada muy relevante y con una cadena logística acostumbrada a trabajar con altos niveles de exigencia. En energía, especialmente en el ámbito atlántico, se abren oportunidades vinculadas a nuevos tráficos industriales, eólica marina, componentes, almacenamiento y servicios portuarios especializados.

En SSS también hay recorrido. Galicia puede jugar un papel interesante en servicios marítimos de corta distancia que reduzcan presión sobre la carretera, conecten con otros puertos europeos y refuercen cadenas logísticas más sostenibles. Vigo es un caso de éxito desde hace décadas.

Pero insisto: la oportunidad no está sólo en tener buenos activos, sino en presentarlos de manera integrada. Cuando desde Galicia acudimos a mercados como China, Alemania, Portugal, Estados Unidos o Marruecos, lo que interesa no es una infraestructura aislada, sino la solución completa: puertos, empresas, transporte terrestre, frío, intermodalidad, suelo, talento, administración ágil y acompañamiento institucional. Ese es nuestro valor: ayudar a que Galicia se presente como un ecosistema logístico confiable. No como una suma de piezas, sino como una solución de territorio.

Desde el Clúster, ¿han realizado estudios, análisis o propuestas sobre el papel estratégico de los puertos gallegos y sus necesidades?

Sí. Esa reflexión estratégica está en el origen del Clúster y sigue formando parte de nuestro ADN. Recientemente, junto con la Xunta, hemos trabajado en el Plan Director de la Logística Industrial de Galicia, en el que los puertos tienen un papel absolutamente central. Los puertos se reconocen como infraestructuras tractoras de actividad económica, de inversión industrial y de internacionalización. Sus índices de eficiencia y conectividad resultan claves. También estamos trabajando en estudios y proyectos vinculados a demanda ferroviaria, intermodalidad, digitalización, sostenibilidad y competitividad. Los puertos no pueden analizarse de forma aislada. Hay que verlos conectados con el suelo industrial, las plataformas logísticas, la carretera, el ferrocarril, los operadores, los cargadores y con las necesidades reales de las empresas. El objetivo es claro: que Galicia sea una región más exportadora, más atractiva para la inversión y más reconocida como nodo logístico atlántico. Nuestro papel es facilitar esa visión compartida, conectar a los agentes públicos y privados, identificar oportunidades y ayudar a que el sistema logístico gallego gane dimensión, visibilidad y competitividad.

“La competencia real no es entre puertos gallegos”

En términos de organización administrativa y gobernanza, ¿sería más racional avanzar hacia estructuras portuarias de mayor dimensión o coordinación, o el modelo actual responde adecuadamente a las necesidades del territorio?

No centraría el debate sólo en la estructura administrativa. Es legítimo discutir modelos, pero probablemente lo más importante no es tanto si hay una estructura u otra, sino cómo se coordinan las infraestructuras, cómo se alinean las estrategias y cómo se presenta Galicia ante el exterior. España tiene un modelo portuario determinado y los puertos gallegos responden a realidades territoriales e industriales diferentes. Eso no tiene por qué ser un problema si existe coordinación y visión compartida. Lo que sí sería un error es caer en localismos o en visiones de corto plazo.

La competencia real no es entre puertos gallegos. La competencia está fuera: en otros territorios logísticos, en otras regiones industriales y en otros corredores internacionales que también quieren captar tráficos e inversiones. Por eso, desde el Clúster defendemos una visión de sistema. Cada puerto debe potenciar sus especializaciones, pero Galicia debe actuar con una narrativa conjunta: somos un territorio logístico atlántico, multipuerto, industrial, exportador y con capacidad de respuesta. Este es un discurso que creo que estamos entendiendo toda la comunidad logística gallega y en el que seguimos avanzando.

“Cada vez hay más coordinación público-privada”

¿Qué sectores económicos gallegos dependen más directamente de la actividad portuaria y qué impacto tendría una pérdida de competitividad de los puertos sobre esos sectores?

Hay muchos sectores directamente vinculados a la actividad portuaria. Podemos citar la automoción, la alimentación, los productos del mar, la piedra natural, el sector forestal, la energía, los graneles, la logística industrial o los tráficos vinculados a proyectos especiales. En Galicia hay empresas que compiten en mercados internacionales muy exigentes. Para ellas, el puerto no es un elemento accesorio: forma parte imprescindible de su cadena de valor. Si el puerto funciona bien, la empresa gana competitividad.

Dicho esto, no plantearía el debate desde el miedo a perder competitividad, sino desde la oportunidad de seguir ganándola. Galicia tiene puertos muy preparados, empresas con experiencia y una coordinación público-privada cada vez mayor. Además, estamos viendo cómo la logística se ha convertido en un factor decisivo para atraer nuevas inversiones industriales. Es el caso de nuevos proyectos industriales vinculados a la automoción como los que acaban de anunciarse para Galicia, donde la existencia de un sistema portuario potente ha sido un elemento claramente diferencial.

“En transporte ferroviario se pueden hacer más cosas de las que se están haciendo”

Uno de los debates recurrentes gira en torno a la conectividad ferroviaria. ¿Cuál es la situación real de los accesos ferroviarios a los puertos gallegos y qué actuaciones cree prioritarias?

La conectividad ferroviaria es uno de los grandes retos, pero también una de las grandes oportunidades de Galicia. Se están haciendo avances relevantes. Los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol están finalizando las conexiones de sus radas exteriores. Puertos como Vilagarcía o Marín están trabajando en mejoras de sus capacidades actuales. Vigo, además, tiene una oportunidad muy importante con el desarrollo de su puerto seco en Salvaterra-As Neves (PLISAN) como gran plataforma logística e intermodal, con apartadero ferroviario propio.

Ahora bien, todavía quedan deberes. Galicia necesita mejorar la capacidad real de sus conexiones ferroviarias de mercancías. Eso implica accesos portuarios, pero también red convencional, apartaderos, terminales intermodales, mantenimiento, capacidad de arrastre y adaptación progresiva a trenes de mayor longitud, en particular el horizonte de 740 metros allí donde sea viable. También consideramos necesaria una reflexión sobre una plataforma intermodal en el norte de Galicia, que permita dar mejor respuesta a determinados tráficos industriales y portuarios.

En todo caso, conviene lanzar un mensaje positivo: ya se pueden hacer más cosas de las que se están haciendo. No hay que esperar a tener la infraestructura perfecta para empezar a mover más mercancía por ferrocarril. Desde el Clúster estamos precisamente trabajando en eso: identificar demanda, mapear infraestructuras, conectar cargadores con operadores ferroviarios y facilitar nuevos servicios.

Tenemos empresas interesadas, tenemos puertos con voluntad, tenemos apoyo de la Xunta de Galicia y estamos trabajando también en coordinación con Castilla y León y con el Norte de Portugal. El ferrocarril de mercancías no se construye sólo con obra pública; también se construye generando confianza entre oferta y demanda, y la demanda desde luego existe.